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El peligroso juego geopolítico del presidente egipcio en Oriente Medio

El experto Mehmet Seyfettin Erol asegura que la estrategia internacional de Abdelfatah Al Sisi, coordinada con Arabia Saudita y Emiratos Árabes, incluye un discurso nacionalista árabe y hostilidad hacia Turquía.

Prof. Dr. Mehmet Seyfettin Erol*   | 07.08.2020
El peligroso juego geopolítico del presidente egipcio en Oriente Medio SHARM EL-SHEIKH - EGIPTO - 24 DE FEBRERO: El presidente egipcio Abdel Fattah al Sisi participa en la Cumbre Árabe-Europea en Sharm el-Sheikh, Egipto, el 24 de febrero de 2019. (Bandar Algaloud / Corte Real Saudita / Handout - Agencia Anadolu)

ESTAMBUL

Luego de Mehmet Alí, Egipto busca una vez más abrirse un lugar en el proceso de construcción del "Nuevo Orden Mundial" como apoderado de las potencias regionales y globales. En este contexto, desde 2013, implementa una política exterior ambiciosa que incluye una actitud hostil hacia Turquía. 

En la base de los posibles escenarios de guerra entre Turquía y Egipto de los que se habla hoy, radican las políticas para Libia del presidente egipcio, Abdelfatah Al-Sisi.

La administración de Al Sisi, que está dispuesta a actuar como fuerza armada del frente que se encuentra en el eje de la hostilidad a Turquía, juega un peligroso juego que puede llevar a toda la región y el Mundo Musulmán a una profunda crisis.

El Parlamento egipcio, que está controlado por Al Sisi y aprobó la intervención a Libia el 20 de julio, hace muy bien su parte en la nueva estrategia para expandir las áreas y dimensiones de la crisis.

Egipto también dijo que los estudios sísmicos que Turquía ha planeado hacer en la zona económica exclusiva (EEZ) del Mediterráneo Oriental tienen el potencial de violar el área definida de la zona y señaló que "El Navtex que Turquía emitió el mes pasado es una violación y un ataque a los derechos soberanos de Egipto", al afirmar que no permanecerá indiferente a esto.

Egipto, implicado en los proyectos y operaciones para asediar a Turquía y desestabilizar sus alrededores, también ha enviado 150 soldados a Siria para apoyar al régimen de Bashar al-Assad en Siria, a pesar de que lo niegue oficialmente.

Esta política ambiciosa y agresiva del presidente egipcio eleva la posibilidad de un conflicto entre los países, que hasta hace poco se consideraba improbable.

De hecho, Riccardo Fabiani, responsable de International Crisis Group para África del Norte, dijo que "es muy probable que ocurra un conflicto militar en las próximas semanas o meses" entre los dos países. Fabiani en realidad no se equivoca. A pesar de que la crisis entre las partes parece en pausa, al menos por ahora, Sirte y Al Jufrah, constituyen un punto de quiebre.

Cabe resaltar que el éxito de Turquía en Libia y el objetivo del Gobierno de Acuerdo Nacional en Sirte y Al Jufrah es una línea roja no solo para Egipto, sino también para Francia, Rusia, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos.

Por lo tanto, existe una "Alianza Línea Roja Sirte-Al Jufrah” frente a Turquía, y Egipto aspira a ser el brazo armado de esta coalición.

Ver también: ¿Cuál es la situación de Egipto en el séptimo aniversario del golpe de Estado militar de Sisi?

Adicionalmente, sí estas ciudades caen, el poder político-militar y el liderazgo de Al Sisi en Egipto serán puestos en duda. Por tal motivo, el líder golpista ve el asunto como de vida o muerte.

Mientras que Al Sisi paga su deuda con aquellos que lo llevaron al poder, tratará de hacer realidad su sueño de recuperar el estatus de “Gran Egipto”, al llenar el posible vacío de poder que dejaría Turquía.

En este contexto, la estrategia geopolítica de Al Sisi maneja discursos nacionalistas árabes y trabaja en coordinación con Arabia Saudita y Emiratos Árabes, sin embargo tiene que lidiar con los problemas internos de Egipto; principalmente los económicos, ya que después del golpe de Estado militar se ha empobrecido aún más.

Se espera que en los próximos días se profundice la crisis debido a la brecha política originada por el golpe a Mohamed Morsi.

Hasta 2013, el principal problema de Egipto en la política interior y exterior era en gran parte su dependencia militar y económica de países extranjeros, luego se agravó la situación la dependencia política. Por lo tanto, el principal problema de Egipto es su grave desconexión entre el interior y exterior, y la inestabilidad socioeconómica y política que esto causa.

Debido a esto, Al Sisi necesita una crisis grave, un "otro" que aumente su poder interno... Y ese "otro" es Turquía.

Además de tratar de encajar en el antiguo eje de las relaciones turco-occidentales a través de Egipto, Al Sisi continúa la lucha para controlar a Turquía en el contexto del "Nuevo Occidente".

Por otro lado, Turquía para EEUU es un aliado que no debe perder. Estados Unidos necesita cooperar con Turquía contra la tendencia de fortalecimiento de Rusia y Francia (y China) en el triángulo Oriente Medio-África-Mediterráneo.

Para EEUU, Turquía resalta como un poder importante en la región que cumple la función de balanceador y generador de juego.

Los límites de la confianza entre Turquía y Estados Unidos fueron probados en la crisis siria, y ha habido un proceso de aumento de confianza bilateral en el Mediterráneo y por el norte de África las relaciones parecen estar funcionando bien.

A este respecto, al entrar en un conflicto con Ankara, El Cairo puede perder su independencia o ser arrastrado a un grave entorno de guerra civil. Por lo tanto, Egipto necesita cooperación y amistad con Ankara, como antes, no una pelea ni una guerra.

*Mehmet Seyfettin Erol es profesor de la Universidad Ankara Haci Bayram Veli y presidente del Centro de Investigación Política y de Crisis de Ankara (ANKASAM).

*Aicha Sandoval Alaguna contribuyó con la redacción de esta nota.

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