Política, Economía, Análisis

Competencia y lucha de poder entre Estados y empresas tecnológicas

Las empresas del sector tecnológico son las que más se han beneficiado del proceso globalizador y gracias a él han alcanzado un poder económico tan grande como el de los Estados.

Dr. Ali Burak Darıcılı   | 03.03.2021
Competencia y lucha de poder entre Estados y empresas tecnológicas

ESTAMBUL

Por: Ali Burak DaricIli*

En el sistema internacional, dominado por los Estados modernos cuyas bases se sentaron con el Tratado de Westfalia en 1648, hay un nuevo actor que aumenta su influencia y poder cada día.

Este nuevo actor son las compañías tecnológicas globales que controlan grandes volúmenes de negocios, como resultado de los avances tecnológicos en las últimas décadas.

Mientras que hace 10 años solo dos empresas tecnológicas pudieron ingresar a la lista de las compañías más valiosas del mundo, según datos de 2019, siete empresas de tecnología digital ahora están en la lista.

El valor de mercado y el volumen de los presupuestos de las compañías en cuestión aumentan rápidamente cada día.

Tanto así que hoy su volumen de negocios y sus ganancias superan el tamaño de la economía de muchas naciones.

En el ranking de las 10 principales compañías globales de tecnología destacan las originarias de EEUU, incluidas Apple, Microsoft Corp, Alphabet Inc./Google, Amazon y Facebook. Dos compañías chinas, Alibaba y Tencent Holding, también tienen un lugar en el ranking.

Está claro que las empresas que más se benefician de la globalización son estas estructuras productoras de tecnología.

Con la comercialización y la desmilitarización de Internet en la década de 1990, y el uso generalizado de teléfonos inteligentes y aplicaciones de redes sociales después de la década de 2010, el valor de mercado total de estas empresas superó el Producto Interno Bruto de 14 de los países miembros del G20, el grupo de las 20 economías más grandes del mundo, en 2019.

El caso Australia

La lucha de poder entre los Estados y estas empresas, que han alcanzado un poder económico enorme, ahora está más definida. Un ejemplo de esto es la presunta intromisión de Twitter en las elecciones presidenciales estadounidenses de 2020 al bloquear las publicaciones del entonces presidente, Donald Trump. Otro ejemplo de esta lucha por el poder se ha librado entre el Gobierno australiano y Facebook en las últimas semanas.

Ver también: Los debates que abrió el bloqueo de Twitter al expresidente Donald Trump.

Un proyecto de ley sobre redes sociales presentado al Senado en febrero pasado, con la aprobación del ala baja del Parlamento de Australia, puso al Gobierno y a Facebook a lado y lado del ring.

La recientemente aprobada ley estipula que los gigantes digitales como Facebook y Google deben pagar a los medios con sede en Australia por el contenido informativo que muestran en sus plataformas.

Luego de la presentación del proyecto, Facebook se declaró en contra de la iniciativa y el 18 de febrero bloqueó el contenido de medios australianos y algunas páginas web del Gobierno en su plataforma.

El primer ministro australiano, Scott Morrison, criticó la situación y dijo: "No nos asustarán".

Además, Morrison calificó la decisión de Facebook como "arrogante y decepcionante", y señaló que puede que las empresas tecnológicas “estén cambiando el mundo, pero eso no significa que lo gobiernen”.

La posición tomada por Facebook ante la ley, que se legisló en el marco de los derechos soberanos de Australia, tuvo una amplia repercusión en el mundo.

A pesar de que más tarde Facebook llegó a un acuerdo con Australia y desbloqueó el acceso a contenidos australianos, todo este proceso, es decir, el intento de una empresa internacional de evitar que un país en el que opera ejerza sus derechos soberanos, es en realidad un ejemplo de la competencia y la lucha de poder entre las compañías de tecnología y las naciones.

Hasta el día de hoy, las estrategias e intentos de estas empresas, principalmente de origen estadounidense, de manipular los procesos políticos y comerciales a su favor, o en favor de otro Estado, eran criticadas generalmente por Rusia y China.

En este contexto, fue ampliamente discutido el énfasis que el presidente ruso, Vladimir Putin, hizo en la lucha de poder entre las compañías tecnológicas y los Estados en su discurso en enero en el Foro Económico Mundial.

"¿Dónde está la línea entre un negocio global de éxito, que ofrece servicios bajo demanda y hace uso de los datos de los usuarios; y los intentos de gobernar unilateralmente la sociedad, reemplazar instituciones democráticas legítimas y restringir el derecho personal de decidir por uno mismo cómo vivir, qué escoger o qué expresar libremente?", preguntó el líder ruso.

"Los gigantes tecnológicos modernos y, sobre todo, digitales han comenzado a jugar un papel cada vez más significativo en la vida de la sociedad. Ahora se habla mucho de esto, sobre todo en relación a los hechos ocurridos en Estados Unidos durante la campaña electoral. Y estos ya no son solo algunos gigantes económicos, en algunas áreas están compitiendo de facto con los Estados", agregó.

Estas declaraciones de Putin fueron criticadas por círculos de Occidente que las tildaron de “antidemocráticas”.

Es probable que aumenten las demandas e investigaciones fiscales

Sería realista esperar que en el próximo periodo, las naciones intenten poner bajo control a estas empresas, que llevan a cabo actividades comerciales en todo el mundo a través de los servicios de redes sociales e Internet que ofrecen.

En este sentido, se prevé que se investigarán y se impondrán más sanciones importantes contra estas compañías por violación de las leyes antimonopolio, ley de protección de datos personales y grandes evasiones fiscales.

Cabe recordar que el 10 de diciembre pasado, los fiscales generales de 46 de los 50 estados de EEUU y la Comisión Federal del Comercio del país presentaron dos demandas contra Facebook por "abusar de su dominio en el mercado digital, monopolio y participación en comportamientos anticompetitivos”.

Para concluir, mientras el desempleo y la pobreza se extendían por todo el mundo en 2020 debido a la pandemia de coronavirus, los propietarios de estas grandes corporaciones de tecnología y plataformas de redes sociales ganaron billones de dólares.

El creciente poder de estas empresas no solo ha suscitado preocupación en Rusia y China, sino también en EEUU y la Unión Europea.

En este contexto, se ha comenzado a discutir más las acusaciones de monopolio y de protección insuficiente de datos personales, así como las alegaciones de que estas compañías manipulan eventos sociales y políticos en favor de sus propios intereses, especialmente durante los procesos electorales en todo el mundo.

*Ali Burak DaricIli es profesor de la Universidad Técnica de Bursa, con sede en Turquía, y trabaja en los campos de la Inteligencia, la ciberseguridad, el terrorismo y la interacción tecnología-seguridad.

** Aicha Sandoval Alaguna contribuyó con la redacción de esta nota.


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