Mundo, Economía, Análisis

¿Podrá el coronavirus llevar al Estado a un mayor protagonismo en la economía?

La crisis creada por el COVID-19 reivindica la soberanía de los Estados y cuestiona la globalización y el neoliberalismo.

Santiago Peña Aranza   | 26.03.2020
¿Podrá el coronavirus llevar al Estado a un mayor protagonismo en la economía? MILÁN, ITALIA - MARZO 09: El primer ministro Giuseppe Conte anunció el 9 de marzo una "emergencia nacional" debido al brote de coronavirus e impuso cuarentenas en las regiones de Lombardía y Véneto, que contienen aproximadamente una cuarta parte de la población del país. Estas son imágenes de la Estación Central de Milán durante los controles militares y policiales como parte del brote de coronavirus el 09 de marzo de 2020 en Milán, Italia. (Pier Marco Tacca - Agencia Anadolu)

BOGOTÁ, Colombia

Por: Santiago Peña Aranza

Desde que el nuevo coronavirus COVID-19 apareció en Wuhan, China, el pasado mes de diciembre, el mundo ha cambiado.

Las agendas noticiosas fueron cooptadas por los nuevos contagios y muertes, así como por las medidas que toman los Estados para hacerles frente.

Las cuarentenas y la reducción de toda actividad humana fuera de casa han permitido plantear reflexiones acerca del cambio climático, la economía, la soledad y en este caso, sobre el papel del Estado como la entidad por excelencia en la gestión de una crisis de este tipo.

¿Por qué es importante reflexionar sobre el papel del Estado?

Lo primero que hay que decir es que esta pandemia no será una simple anécdota, sino que pasará a la historia como lo que marcó, cuando menos, el año 2020.

De esto que está sucediendo surgirán argumentos empíricos que aportarán al debate entre los que defienden la necesidad de un Estado fuerte, capaz de intervenir en la economía y en la sociedad, y aquellos que opinan que el Estado debe ser mínimo, para permitir la libertad total de un mercado que supuestamente se autorregula.

Hay incluso quienes defienden que el Estado debe acabarse por completo.

En este punto, el politólogo colombiano Mauricio Álvarez señala la necesidad de “identificar cuáles son los elementos del Estado que permiten analizar su rol en las crisis”.

En este sentido, explica que pese a que ha habido un retroceso del papel del Estado en las últimas décadas, “nunca se ha ido” y que “en materia de política económica, se mantiene el postulado neoclásico de ‘desamarrarse las manos’ en momentos de crisis económica”.

Ahora bien, la intervención del Estado no se da de manera homogénea en la sociedad, ni de la misma manera si se compara con otros Estados.

Según Carlos Sierra, politólogo colombiano, esto se explica porque “la pugna de los sectores y clases es muy diferente en cada país”.

De cómo se incline este debate académica, cultural, económica y políticamente, puede decirse que se moldeará una parte del orden mundial en los próximos años y la vida de las personas.

De hecho, aún está por verse si la gran intervención estatal a la que asistimos fue solo coyuntural o llegó para quedarse; o si en el mediano/largo plazo trajo un beneficio general o para unos pocos.

Mano invisible vs medidas tangibles

El virus y el miedo a su contagio han irrumpido como una distorsión en el mercado. La mano de obra, que no es otra cosa que la vida humana (ciudadanos con derechos), está en riesgo y no hay ninguna mano invisible que la pueda salvar.

Las empresas –o mejor, los dueños de estas- están en el dilema entre la salud de sus trabajadores o disminuir su producción y ganancias.

Los trabajadores temen enfermar y contagiar a sus familias, pero también temen perder su sustento. Su dilema es morir por coronavirus o morir de hambre y deudas.

En esta circunstancia de crisis, el Estado es la única entidad con el poder y la legitimidad para imponer medidas, populares e impopulares, autoritarias y/o democráticas, pensando en la salud de sus poblaciones y el futuro de sus economías.

¿Podrá un agente infeccioso como el coronavirus acorralar las políticas neoliberales, tal y como lo buscaban las protestas masivas de 2019 que se dieron en casi todo el mundo?

Otros debates que plantea esta crisis…

Este espacio es corto para profundizar en estos temas, pero de todas maneras es importante exponerlos para que cada quien haga sus propias reflexiones.

Crisis de la Unión Europea y la globalización

Según el analista político español José Luis Torremocha, “en un proyecto que tiene como éxito la construcción de una identidad europea, se ha impuesto la soberanía de los Estados y se han cerrado las fronteras cuando se ha considerado, sin que la Unión Europea diera una respuesta”.

En este caso, Italia, como foco de la enfermedad en el viejo continente “no ha recibido la solidaridad de Europa”.

“Ha terminado recibiendo más ayuda de China. Incluso de médicos cubanos que han tenido que ir a ayudar a la población italiana”, explica el analista.

Pero el control de las fronteras, un tema flexibilizado en algunos casos por los tratados de libre comercio, no ha sido exclusivo de Europa. Los Estados han hecho uso de su soberanía y han tomado medidas.

Torremocha llega a señalar que en este momento “el Estado adquiere una relevancia que no ha tenido en los países occidentales desde la Segunda Guerra Mundial”.

Ver: El COVID-19 se ha convertido en una prueba existencial para la UE.

Descontentos y precariedades

El 2019 fue un año de movilizaciones y descontento social en prácticamente todo el mundo. Hong Kong, Irán, Líbano, Francia, Ecuador, Chile, Colombia, Venezuela, etc.

Sin embargo, los activistas que esperaban retomar sus actividades reivindicativas en 2020 han tenido que cancelarlas o aplazarlas con motivo de las cuarentenas y las prohibiciones para reunirse.

Es probable que algunos gobiernos estén respirando un poco en este sentido gracias al coronavirus, pero esta crisis está evidenciando las ineptitudes, precariedades e injusticias que pueden tener los gobiernos y las sociedades, y cuando todo pase el descontento social podrá volver repotenciado.

Por ejemplo, en este momento los sistemas de salud, públicos y privados, están siendo puestos a prueba en todo el mundo y el tiempo nos dirá cuál funcionó mejor y por qué.

Aún más, las elecciones que se realicen al menos en 2020 y 2021 van a estar marcadas por cómo respondieron los gobernantes a esta crisis.

*El autor es politólogo de la Universidad Nacional de Colombia y magíster en Teoría y Crítica de la Cultura de la Universidad Carlos III de Madrid.

**Las opiniones expresadas en este artículo son propias del autor y no reflejan necesariamente la política editorial de la Agencia Anadolu.

El sitio web de la Agencia Anadolu contiene sólo una parte de las historias de noticias ofrecidas a los suscriptores en el Sistema de Difusión de AA News (HAS), y en forma resumida.