Kemal Karadağ
03 Febrero 2018•Actualizar: 04 Febrero 2018
Murat Atan, jefe del Departamento del Ministerio de Justicia, dijo a la Agencia Anadolu que tenía 180 cursos de formación profesional para presos en las cárceles.
Atan informó que los prisioneros están trabajando duro para convertirse en nuevos profesionales tras el entrenamiento, al unirse a la producción en las plantas ya establecidas, y que además los productos eran de gran interés.
El funcionario agregó que el proyecto, iniciado con el fin de obtener electricidad a partir de desechos animales en la Institución de Ejecución Penal Abierta en el distrito Foça de Esmirna, se completó, y en el área de producción en las cárceles se añadió la "energía renovable".
También añadió que la planta de biogás se estableció dentro del alcance del proyecto e hizo hincapié en que la energía se generará a partir de los desechos animales:
"A fines de este mes, cumpliremos con las necesidades de electricidad y calefacción de la prisión energética, que se producirá a partir de desechos animales en la planta de biogás que estará en funcionamiento, de modo que, por primera vez en el mundo, una prisión producirá su propia energía mediante una planta de biogás".
Se espera que se utilicen aproximadamente 75 toneladas de abono animal al día para la producción de energía y que esto cubra el 60% de la necesidad del recinto penitenciario.
*Carolina Zúñiga contribuyó a la redacción de esta nota.