12 Septiembre 2017•Actualizar: 12 Septiembre 2017
Un total de 615 ciudadanos turcos, con pasaportes diplomáticos o de servicio, han solicitado asilo en Alemania desde el fallido intento de golpe de estado del año pasado, señaló el ministro del Interior alemán Thomas de Maiziere.
“Hasta finales de agosto, 250 personas con pasaportes diplomáticos y 365 personas con pasaportes de servicio han presentado solicitudes de asilo”, dijo Maiziere en una entrevista con el diario alemán Rhein Zeitung este lunes.
“Estos números también incluyen miembros de las familias de diplomáticos y titulares de pasaportes de servicio. Es un número considerable, pero no muy alto”, agregó.
Maiziere no dio detalles sobre las profesiones de los solicitantes de asilo, pero funcionarios del gobierno dijeron a los medios locales que exsoldados y exdiplomáticos estaban entre ellos y que la mayoría fueron acusados por las autoridades turcas de tener vínculos con los que estaban detrás del golpe de Estado.
El intento de toma de poder militar de julio de 2016, que dejó 250 personas muertas y cerca de 2.200 heridos, fue orquestado por la organización terrorista FETO y su líder Fetullah Gulen, quien se refugia en los Estados Unidos.
Tras el golpe frustrado, varios militares turcos ubicados en bases de la OTAN en Alemania desobedecieron las órdenes de Ankara de regresar a su país.
Varios exsoldados y exfuncionarios, sospechosos de tener vínculos con FETO, también vinieron a Alemania desde países vecinos o Turquía y solicitaron asilo.
A pesar de las repetidas peticiones de Ankara de devolver a los sospechosos de FETO a Turquía para el juicio, las autoridades alemanas han rechazado hasta ahora tales solicitudes, argumentando que Ankara primero debe proporcionar pruebas legales y sólidas.
Maiziere dijo que cada solicitud de asilo es evaluada por las autoridades alemanas sobre sus propios méritos, sobre la base del estado de derecho y la legislación aplicable.
Relaciones tensas
Los lazos entre Turquía y Alemania han sido tensos desde el año pasado. Los líderes turcos criticaron a Alemania por no mostrar una fuerte solidaridad con Ankara contra el intento de golpe de Estado del 15 de julio y por hacer caso omiso de las continuas actividades de FETO en el país.
Alemania, que alberga a tres millones de inmigrantes turcos, es uno de los países donde FETO ha logrado organizar una gran red, incluyendo docenas de empresas, escuelas privadas, así como organizaciones de medios de comunicación.
Desde el intento de golpe de Estado del año pasado, cerca de 4.000 sospechosos de ser miembros de FETO han llegado a Alemania, según declaraciones de los miembros del grupo a los medios de comunicación locales.
El grupo, que también es conocido como ‘gulenistas’ en el país, afirma tener alrededor de 70.000 seguidores en suelo alemán.
Ankara también acusa a FETO de estar detrás de una larga campaña para derrocar al Estado, a través de la infiltración de las instituciones turcas, particularmente el ejército, la policía y el poder judicial.
A pesar de las sospechas generalizadas, las autoridades alemanas se han mostrado reacias hasta ahora a frenar las actividades de los ‘gulenistas’ en el país y subrayaron que solo actuarían si obtuvieran evidencia concreta que sugiera que estas instituciones llevan a cabo actividades que violan la Constitución y las leyes del país.
Los ‘gulenistas’ en Alemania han tenido cuidado de no atraer la crítica pública y se han centrado particularmente en los programas de diálogo interreligioso, dando mensajes moderados para ganar la confianza de los medios de comunicación, iglesias influyentes e instituciones políticas.