Política

Enfrentamientos demuestran conflictos dentro de la coalición árabe en Yemen

Existen diversos intereses de Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos en la guerra contra los hutíes en Yemen que han afectado la coalición de las fuerzas aliadas.

Ekip   | 22.08.2019
Enfrentamientos demuestran conflictos dentro de la coalición árabe en Yemen ADÉN, YEMEN - AGOSTO 1, 2019: Fuerzas de seguridad y ciudadanos inspeccionan los daños hechos a una estación de policía después de un ataque con carro bomba, que ocurrió cuando un grupo de reclutas se reunían para la asamblea matutina, en Adén, Yemen, el 1 de agosto de 2019. Al menos 10 personas fueron asesinadas y otras 16 resultaron heridas. (Wael Shaif Thabet - Agencia Anadolu).

YEMEN

La guerra en Yemen, que inició tras unos levantamientos populares de 2011, en el marco de lo que algunos académicos han decidido llamar 'La Primavera Árabe', sigue sin llamar la atención de la comunidad internacional. Las manifestaciones obligaron al entonces presidente Ali Abdullah Saleh a apartarse del cargo, tras haber ejercido el poder durante 33 años, entre acusaciones de corrupción y de un sistema de gobierno fallido.

Una vez Saleh salió del poder, quedó a cargo el vicepresidente, Abdrabbuh Mansour Hadi, quien no pudo estabilizar el país, en el que los militares le eran fieles a Saleh y donde en el sur había una exigencia de independencia.

Pero más allá de esto, había un prolongado conflicto que no se había resuelto con los hutíes, un grupo armado del norte del país que sigue una rama del islam chiíta llamado zaydísmo, quienes aprovecharon la inestabilidad y debilidad del nuevo presidente para tomar el control de la provincia del norte Saada y sus zonas cercanas.

En septiembre de 2014 lo hutíes hicieron un golpe de Estado a Hadi y lograron controlar de facto la capital del país, Saná. Luego de varios intentos de negociación, en enero de 2015 Hadi presentó su dimisión, pese a que el Parlamento se negó a aceptarla. Los hutíes se tomaron el Palacio Presidencial, disolvieron el Parlamento y arrestaron a Hadi. Pese a haber presentado su renuncia, hoy día Hadi se considera el presidente de Yemen; de hecho la ONU lo reconoce como tal, y controla cierta parte del territorio del país.

Por su cercanía con Arabia Saudita y los Emiratos Arabes Unidos, el conflicto en Yemen llamó el interés de todos los países de la región. La rivalidad de estas dos monarquías árabes con Irán se debe a la presión de potencias extranjeras como EEUU. Irán logró con éxito expulsar al país norteamericano tras una Revolución Islámica que depuso al 'sha' Mohammad Reza Pahlaví​​​, monarca de Irán y aliado de las potencias occidentales. Sin embargo, EEUU ejerce su influencia en la región con aliados como estas dos monarquías árabes e Israel. Desde entonces hay una lucha por la hegemonía regional entre las potencias árabes y el país persa, o entre los países sunitas y chiítas, dos ramas muy diferentes del Islam.

Los hutíes han sido acusados de recibir ayuda militar y económica de Irán, el país líder de los musulmanes chiítas, mientras que Hadi recibió ayuda de Arabia Saudita y de los Emiratos Arabes Unidos para una intervención militar que pretendía acabar con la rebelión en 2015. Es en ese contexto donde se entiende mejor el interés regional por Yemen, envuelto en una cruenta guerra civil que ha dejado más de 17.640 personas muertas o heridas y una crisis humanitaria en la que 14 millones de personas no tienen alimentos suficientes por culpa del conflicto, según datos de Amnistía Internacional y de las Naciones Unidas.

El 10 de agosto el panorama de la guerra en Yemen cambió de manera radical en cuanto a la manera en que está organizada la coalición árabe, liderada por Arabia Saudita. Ese día, Cinturón de Seguridad, la fuerza paramilitar con sede en el sur de Yemen, se tomó el Palacio Presidencial, algunas instituciones del gobierno y varios sitios militares en Adén, la capital temporal del país. La toma generó enfrentamientos entre las fuerzas del gobierno yemení, apoyados por Arabia Saudita, y este grupo armado, considerado el ala militar de élite del Consejo de Transición del Sur, una organización secesionista aliada de Emiratos Arabes Unidos.

La visita de Bin-Zayed

Según algunos informes, la recientes reuniones del príncipe Mohammed bin-Zayed, príncipe de Emiratos Árabes Unidos, con el rey Salman y el príncipe heredero Mohammed bin-Salman, de la monarquía de Arabia Saudita, se centraron en los acontecimientos de Adén. La reunión buscaba alcanzar una acuerdo común para mantener la unidad de la coalición que ha liderado una guerra contra las fuerzas hutíes desde 2015. Curiosamente, los líderes de esta coalición prometieron al inicio de la guerra que el conflicto duraría unas semanas o meses.

Con esta visita oficial se llegó a un acuerdo con la parte saudita para retirar a las fuerzas paramilitares de Cinturón de Seguridad de los sitios que controlan, incluidos el Palacio Presidencial, el puerto de Adén, el aeropuerto internacional y otros lugares estratégicos. Como resultado de este encuentro la relaciones de la alianza entre los dos países pareció fortalecerse frente a las amenazas comunes.

Sin embargo, esto no niega el hecho de que aún persisten diferencias entre los dos países, que tienen una visión diferente para el futuro de Yemen, en especial luego del retiro del Ejército de Emiratos tras una visita de una delegación de su Guardia Costera a Teherán, la capital de Irán, a finales de julio.

Durante esta visita oficial se discutieron las fronteras marítimas entre los dos países y las diferencias en la concepción que tienen sobre el conflicto de Yemen y las sanciones estadounidenses impuestas a Irán. Para los Emiratos, estas sanciones reducen las amenazas en sus fronteras y son una política alternativa para evitar la guerra directa contra Irán, algo que también quiere Arabia Saudita.

En su declaración oficial, los Emiratos Arabes Unidos se están distanciando del Consejo de Transición del Sur haciendo llamados al diálogo entre las partes del conflicto. Pese a esto, ni las políticas saudíes ni las de los Emiratos parecen ser consistentes como estrategias a largo a plazo para el futuro de Yemen y la guerra en contra de los hutíes.

Las diferencias entre Arabia Saudita y EAU

Aunque pretendan presentarse como países aliados, hay intereses diferentes detrás de los dos países árabes y su rol en la guerra en contra de la minoría chiíta. Arabia Saudita apoya el gobierno legítimo de Hadi, que busca que se preserve la unidad territorial de Yemen, mientras que los Emiratos apoyan a los secesionistas del sur. En el terreno, Arabia Saudita apoya al Ejército de Yemen, mientras que los Emiratos apoyan solo a la milicia Cinturón de Seguridad en el sur.

Las políticas del Consejo Transicional del Sur quieren lograr una independencia total del sur del país, tal y como estaba antes de la unificación yemení que tuvo lugar el 22 de mayo de 1990, cuando el área de la República Democrática Popular de Yemen (también conocida como Yemen del Sur) se unió con la República Árabe de Yemen (también conocida como Yemen del Norte), formando la actual República de Yemen.

Alejándose de manera gradual

Los Emiratos Árabes están tratando de alejarse de manera progresiva de las políticas saudíes con respecto a la guerra civil en Yemen, en especial luego del ataque a los barcos petroleros en el puerto de Fujairah en mayo, cerca de las fronteras del reino. EEUU y Arabia Saudita culparon a la Guardia Revolucionaria de Irán de los ataques, pero los Emiratos rechazó que se culpara a Irán por el percance.

Mientras tanto, en Yemen las partes en conflicto en la ciudad de Adén apoyan la coalición liderada por Arabia Saudita en el país, pero no están de acuerdo con respecto al gobierno yemení que respalda el gigante de la península arábiga.

Hani Ben Brik, vicepresidente del Consejo de Transición del Sur y comandante de Cinturón de Seguridad, ha confirmado, en más de una ocasión, el compromiso del Consejo con la posición del liderazgo de la coalición árabe. Sin embargo, critica directamente a los representantes del gobierno yemení, considerado la autoridad legítima y aliado de Arabia Saudita.

Por otra parte, el ministro del Interior yemení, Ahmed al-Maisari, acusó a Arabia Saudita de mantener el silencio frente a los Emiratos Arabes Unidos, quienes han actuado en contra de las decisiones de la coalición.

Los Emiratos creen que Arabia Saudita depende mucho del gobierno yemení y a ellos les preocupa que dentro de él haya líderes de Al-Islah (Congregación Yemení por la Reforma), un partido político afiliado con los Hermanos Musulmanes, organización transnacional islamista y política, considerada terrorista por los gobiernos de Egipto y Rusia. Además, los Emiratos sospechan que el vicepresidente yemení, Ali Mohsen al-Ahmar, y el ministro del Interior, Ahmed al-Maisari, están vinculados con esta organización política.

Hasta el momento no existen reportes que señalen que las negociaciones entre el gobierno legítimo de Yemen y el Consejo de Transición del Sur, organizadas por Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos en la ciudad de Jeddah, sean exitosas, más allá del cese al fuego que se logró. Tampoco hay datos para probar que habrá nuevos enfrentamientos o que ambas partes del conflicto resuelvan sus diferencias de manera pacífica en un futuro cercano.

Posibilidad en medio del vacío de seguridad

La continua inestabilidad en el sur de Yemen y la perspectiva de una confrontación abierta entre el Sur y el gobierno de Yemen, así como la entrada en la región de Al Qaeda, un actor político que creará mayor inseguridad al país, le dará un ímpetu a esta organización armada para ganar influencia en la región, en especial en los centros urbanos del sur del país.

Los enfrentamientos entre ambas partes distraerán de manera inevitable los esfuerzos de la coalición árabe para apoyar la legitimidad en Yemen y su lucha contra los hutíes, que podrían expandir su influencia y alcanzar a controlar áreas del centro del país.

En cualquier caso, los Emiratos Árabes Unidos también podrían asegurar sus intereses en Adén a través de sus aliados, la fuerza paramilitar Cinturón de Seguridad, mientras despliegan otros grupos armados aliados como Las Brigadas de Gigantes, una milicia que lucha por el gobierno yemení, y la Resistencia Nacional de Yemen, un ejército de élite leal al gobierno de Hadi en su lucha contra los hutíes que tiene aproximadamente de 3.000 a 10.000 exmiembros de la Guardia Republicana de Yemen y la Organización de Seguridad Central, instituciones del país que eran comandadas por Tareq Saleh, sobrino del expresidente yemení depuesto, Ali Abdullah Saleh.

*Traducido por José Ricardo Báez G.

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