
Ante decenas de miles de fieles reunidos en la Plaza de San Pedro, el papa León XIV presidió la misa de inauguración de su pontificado, marcando el inicio oficial de una nueva etapa en la Iglesia católica. Entre los asistentes estuvieron figuras clave del escenario político internacional como el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance; el secretario de Estado, Marco Rubio; y el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski. La ceremonia, cargada de simbolismo y expectativa, mostró la proyección global del nuevo pontífice desde su primer acto público.






