Vida cotidiana en la Isla de San Andrés, después de la afectación por el paso del huracán Iota, que dejó profundos estragos en el archipiélago en la Isla de San Andrés, Colombia el 21 de diciembre, 2020. La isla de San Andrés ha sido durante años el paraíso del mar de los siete colores, ofreciendo como atractivo turístico su diversidad. También atrae con sus playas, fauna y flora, y otras bellezas naturales y resurge como destino turístico encaminándose a la reactivación después del paso de la temporada de huracanes que coincidió con la pandemia por coronavirus COVID-19.
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SAN ANDRÉS ISLA, COLOMBIA - DICIEMBRE 21: Vida cotidiana en la Isla de San Andrés vista desde un drone, después de la afectación por el paso del huracán Iota, que dejó profundos estragos en el archipiélago en la Isla de San Andrés, Colombia el 21 de diciembre, 2020. La isla de San Andrés ha sido durante años el paraíso del mar de los siete colores, ofreciendo como atractivo turístico su diversidad. También atrae con sus playas, fauna y flora, y otras bellezas naturales y resurge como destino turístico encaminándose a la reactivación después del paso de la temporada de huracanes que coincidió con la pandemia por coronavirus COVID-19. ( Juan David Moreno Gallego - AA )
Vida cotidiana en la Isla de San Andrés, después de la afectación por el paso del huracán Iota, que dejó profundos estragos en el archipiélago en la Isla de San Andrés, Colombia el 21 de diciembre, 2020. La isla de San Andrés ha sido durante años el paraíso del mar de los siete colores, ofreciendo como atractivo turístico su diversidad. También atrae con sus playas, fauna y flora, y otras bellezas naturales y resurge como destino turístico encaminándose a la reactivación después del paso de la temporada de huracanes que coincidió con la pandemia por coronavirus COVID-19.
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