Vakkas Doğantekin
30 Abril 2020•Actualizar: 30 Abril 2020
El vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, desató una tormenta en las redes sociales después de que fue visto el martes violando los protocolos de salubridad en un hospital privado en Minnesota.
Pence, jefe de la Fuerza de Tarea de Coronavirus de la Casa Blanca, fue la única persona que decidió no usar una máscara, a pesar de las advertencias de los funcionarios de la Clínica Mayo y sus políticas que así lo requieren.
Los videos que circulan en redes sociales y locales mostraron al vicepresidente estadounidense sin protección en el momento en que se reunió con un empleado del hospital que se recuperó de COVID-19, y nuevamente sin máscara cuando visitó uno de los laboratorios donde se realizaron pruebas de coronavirus.
Más tarde se unió a una mesa redonda con funcionarios del centro médico, destacándose como la única persona sin máscara.
El hospital tuiteó que le había informado de su política de máscaras antes de su llegada. El tweet fue eliminado más tarde.
Miles de personas han criticado a Pence y a los funcionarios del hospital por dejarlo ingresar a las instalaciones sin la protección requerida en un momento en que Estados Unidos sigue siendo el epicentro del coronavirus, con casi un tercio de todos los casos de infección a nivel mundial y un cuarto de las muertes.
Por su parte, el vicepresidente dijo: “como no tengo el coronavirus, pensé que sería una buena oportunidad para estar aquí, para poder hablar con estos investigadores, este increíble personal de atención médica, mirarlos a los ojos y decirles gracias”.
Pence fue elegido por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, como compañero de fórmula para la campaña presidencial de 2016, principalmente debido a su profunda conexión con la base evangélica católica en el país.
“Soy cristiano, conservador y republicano, en ese orden”, dijo a una multitud de evangélicos en Iowa en enero, un bloque de votantes con el que Trump debe llevarse bien para ser reelegido en noviembre de 2020.
La imprudencia del vicepresidente coincidió con el mismo día de una encuesta del Emerson College que reveló una caída del 10% en la aprobación del manejo de la pandemia por parte del presidente de Estados Unidos.
La encuesta, realizada del 26 al 28 de abril con 1.200 estadounidenses, encontró que el 51% desaprobaba el manejo del virus por parte del presidente, un salto del 41% con respecto a marzo.
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La enfermedad del coronavirus 2019 (COVID-19) es una afección respiratoria que se puede propagar de persona a persona. Se identificó por primera vez en un brote en Wuhan, China, en diciembre pasado y se ha extendido a cerca de 210 países y territorios.
La Organización Mundial de la Salud declaró el brote como una pandemia global el pasado miércoles 11 de marzo.
De más de 3,1 millones de casos que han sido confirmados, más de 948 mil se han recuperado, mientras que las muertes superan las 218 mil, según los datos recopilados por Worldometers, considerado uno de los mejores sitios web de referencia para seguir las estadísticas de la pandemia.
Las naciones donde más víctimas ha dejado el coronavirus son: Estados Unidos, con más de 59 mil; Italia, con más de 27 mil muertos; España, con más de 24 mil; Francia, con más de 23 mil; Reino Unido, con más de 21 mil; Bélgica, con más de siete mil; Alemania con más de seis mil e Irán, con cerca de seis mil personas.
En Latinoamérica, la lista de personas fallecidas por COVID-19 la lidera Brasil, con más de cinco mil fallecidos. Le sigue México con más de 1.500; Ecuador, con más de 870 y Perú, con más de 850 personas.
A pesar del creciente número de casos, la mayoría de las personas infectadas sufre sólo síntomas leves y se recupera.
*Daniela Mendoza contribuyó con la redacción de esta nota.