Un obispo católico polaco ha sido juzgado por no informar con prontitud sobre las denuncias de abuso sexual infantil
Se trata de la primera vez que un obispo en Polonia se enfrenta a un proceso penal por este tipo de acusaciones.
VARSOVIA, Polonia
Un obispo católico polaco ha sido juzgado por no informar con prontitud sobre las denuncias de abuso sexual infantil cometidas por sacerdotes bajo su autoridad.
Se trata de la primera vez que un obispo en Polonia se enfrenta a un proceso penal por este tipo de acusaciones.
El juicio contra Andrzej Jez, obispo de la ciudad sureña de Tarnów, se inició en un tribunal de distrito local. La fiscalía lo acusó de infringir la legislación polaca al no informar de inmediato a las autoridades policiales sobre las acusaciones creíbles de abuso sexual de menores cometidas por dos sacerdotes subordinados a él.
El caso se refiere a presuntos abusos cometidos por sacerdotes identificados, según la ley polaca de privacidad, como Stanislaw P. y Tomasz K. La fiscalía afirma que Jez no notificó a las autoridades "sin demora" a pesar de tener acceso a información que indicaba la posible comisión de graves delitos contra menores.
El proceso contra Stanislaw P. se suspendió en 2022 por prescripción. No obstante, los investigadores concluyeron que el sacerdote había dañado al menos a 95 niños y cometido actos sexuales contra 77 de ellos a lo largo de varias décadas en parroquias de Polonia y Ucrania, según los hallazgos citados por el medio de investigación OKO.press.
En otro caso, la fiscalía decidió en 2023 presentar cargos contra Tomasz K., sospechoso de abusar sexualmente de menores desde al menos 2018. Sin embargo, los cargos aún no se han presentado formalmente debido al mal estado de salud del sacerdote, según informó OKO.press.
La información recopilada durante dichas investigaciones llevó a la fiscalía a acusar a Jez de no denunciar los presuntos delitos con prontitud. De ser declarado culpable, podría enfrentar hasta tres años de prisión.
Los cargos se derivan de las enmiendas introducidas en 2017 al código penal polaco, que tipificaron como delito no notificar inmediatamente a las autoridades información fidedigna sobre la preparación o comisión de ciertos delitos graves, incluido el abuso sexual de menores.
Jez ha sido obispo de Tarnów desde 2012, tras haber sido obispo auxiliar entre 2009 y 2012. Se ha declarado inocente.
En un comunicado, la Diócesis de Tarnów afirmó haber seguido durante años una política de "tolerancia cero" hacia el abuso sexual de menores y que el obispo "cumplió diligentemente con sus deberes" según las leyes eclesiásticas y estatales.
Las autoridades eclesiásticas afirmaron que Jez no tuvo "conocimiento concreto" de los presuntos delitos de Stanislaw P. hasta 2019, tras recibir documentación relacionada con las actividades del sacerdote en Ucrania. El caso se denunció primero al Vaticano y luego a la fiscalía polaca en 2020, añadió la diócesis.
Aunque Jez fue imputado en abril de 2024, el juicio se retrasó debido a la controversia sobre la sede. El tribunal de distrito de Tarnów solicitó el traslado del caso a otro tribunal, argumentando que algunos jueces locales tenían contacto profesional o social con el obispo, incluidas "relaciones personales estrechas", según informó el portal de noticias polaco Interia.
Tras una serie de escándalos, la semana pasada, una comisión establecida por la Diócesis de Sosnowiec afirmó haber identificado al menos a 50 menores víctimas y 29 presuntos autores, la mayoría de ellos miembros del clero.
*Traducido por Daniel Gallego.
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