Las agencias de cooperación turcas lanzaron este lunes una campaña nacional de ayuda humanitaria para la comunidad musulmana rohinyá, que está huyendo de la violencia en el estado oeste de Rakaín en Birmania.
En una conferencia de prensa en Ankara, el vice primer ministro turco Recep Akdag dijo que un importante número de instituciones –incluyendo la Media Luna Roja de Turquía, el Directorio de Asuntos Religiosos y la Autoridad para el Manejo de Emergencias y Desastres- están involucradas con esta campaña.
“Turquía está determinada a construir refugios temporales y campos para apoyar a los niños, las mujeres, las personas mayores y las familias del área”, dijo Akdag.
El vice primer ministro también criticó el enfoque de la ONU, que describió como el de hacer reuniones, realizar condenas y hacer interminable el problema.
"No vamos a adoptar este enfoque", dijo Akdag.
Las personas que quieran donar 10 liras turcas (aproximadamente USD 3) pueden hacerlo enviando un SMS con la palabra "ARAKAN" (que significa Rakhine) al código 2868 o bien a través de transferencias bancarias.
Para más detalles, visite www.arakanasahipcik.org
Ayuda para muchos Este lunes la Fundación Turca para la Ayuda Humanitaria (IHH) anunció que desde el pasado 25 de agosto se ha distribuido ayuda humanitaria a más de 62.000 musulmanes rohinyá, que huyen hacía Bangladés después de que se reportara el asesinato en masa de civiles y desplazamientos en el estado birmano de Rakaín.
De acuerdo a esta agencia de cooperación, la ayuda de emergencia entregada en los campos incluye comida para 4.750 familias, carpas para 2.250, cocinas y materiales de sustento para 1.050, ayuda financiera para 2.000 y ropa para 950. Adicionalmente se le brindó comida caliente a 1.500 personas.
La agencia también dijo que trató a 30 rohinyás heridos y suministró alimentación inmediata a las personas que estaban cruzando la frontera entre Birmania y Bangladés.
Adicionalmente, el organismo repartió paquetes de arroz de 20 kilos a 1.000 familias en el campo Kutupalong, y un mes de ayuda alimentaria a otras 1.000 que viven en campamentos alrededor de ese campo.
La minoría rohinyá, descrita por la ONU como la gente más perseguida del mundo, ha enfrentado el miedo de diversos ataques después de que decenas de personas murieron en la violencia comunal de 2012.
En octubre pasado, después de los ataques a puestos fronterizos en el distrito de Maungdaw, en Rakaín, las fuerzas de seguridad de Birmania lanzaron una campaña de cinco meses en la que, según los grupos rohinya, unas 400 personas murieron.
La ONU documentó violaciones en masa de pandillas, asesinatos –incluyendo el de infantes y niños pequeños- golpizas brutales y desapariciones cometidas por personal de seguridad.
En un informe investigadores de la ONU dijeron que las violaciones de los derechos humanos constituyen crímenes contra la humanidad.
Bangladés, que ya acogió a alrededor de 400.000 refugiados rohinyás, se ha enfrentado a un nuevo flujo de refugiados desde que se inició la operación de seguridad en Birmania, hace dos semanas.
Turquía ha estado a la vanguardia de la prestación de ayuda a los refugiados rohinyás y el presidente, Recep Tayyip Erdogan, ha dicho que planteará el tema en la Asamblea General de la ONU este mes.
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