Hassan Istiila y Mohamed Dhaysane
18 Octubre 2017•Actualizar: 19 Octubre 2017
Mientras siguen apareciendo historias de terror del ataque masivo con un camión bomba ocurrido en la capital de Somalia este fin de semana, la Agencia Anadolu habló con algunos de los sobrevivientes en un hospital turco-somalí que salvó a docenas de personas ese día.
Más de 300 personas murieron y cientos resultaron heridas después de que un camión cargado con 2 toneladas de explosivos explotara en un cruce de carreteras el sábado por la tarde en Mogadiscio.
Personal médico de toda la ciudad asumió la tarea de ayudar a los heridos que presentaban terribles quemaduras, en especial en el Hospital Recep Tayyip Erdogan, una instalación construida y dirigida por Somalia y Turquía y nombrada en honor al presidente de Turquía.
La cifra de muertos, del que ha sido catalogado como el peor ataque terrorista en la historia de Somalia, sigue creciendo. Aunque ningún grupo se ha atribuido la responsabilidad, se ha culpado a los terroristas de al-Shabaab.
De acuerdo al personal médico, muchos cuerpos resultaron con quemaduras muy graves lo que dificultó la tarea de identificación.
Cuando los corresponsales de la Agencia Anadolu visitaron el hospital, Isse Ali, quien recibió quemaduras en su cara y cuerpo, permanecía inmóvil en la distancia, perdido en sus pensamiento mientras descansaba en la cama del hospital.
“Tenía una reunión de negocios cuando la explosión ocurrió” dijo el hombre de 45 años. “Mi cabeza y otras partes de mi cuerpo se quemaron. Soy incapaz de contar cómo fue la situación después de la bomba”. “Muchos de mis clientes que estaban conmigo murieron”.
Mientras doctores de Somalia y Turquía trabajan con otros heridos, Ali les agradece por su ayuda.