Los senadores moderados no lograron llegar a un acuerdo este domingo con respecto a un proyecto de ley por medio del cual se aseguraría que cientos de miles de trabajadores gubernamentales pudieran trabajar el lunes, el primer día en el que se sentirá por completo el cierre de Gobierno en Estados Unidos.
El grupo de senadores bipartidistas presentaron al líder de la mayoría republicana, Mitch McConnell, y al líder de la minoría, Chuck Schumer, su propuesta para sacar a Estados Unidos del punto muerto de financiación en el que se encuentra.
Por medio del tratado, el Gobierno recibiría financiación hasta principios de febrero a cambio de una promesa de McConnell de llevar a cabo una votación sobre la reforma migratoria en las semanas venideras.
Los demócratas rechazaron cualquier proyecto de ley de gastos provisionales que no incluya una renovación de las protecciones para las personas traídas ilegalmente a los Estados Unidos cuando eran niños, un grupo conocido colectivamente como "Dreamers".
Las partes discutieron acerca de la votación para extender el programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA), preguntándose si ésta debería realizarse antes o después del plazo en el cual el proyecto de ley de compromiso financiaría al Gobierno.
Pero McConnell dijo el domingo por la tarde que no se llevaría a cabo la votación sobre el proyecto de ley el domingo, aplazándolo para el lunes al mediodía.
Los efectos del cierre no se han sentido hasta ahora debido a que entró en vigencia el fin de semana, cuando la mayoría de empleados del Gobierno están en sus hogares y las agencias también están cerradas o trabajando de forma limitada.
Algunos parques nacionales cerraron, así como las agencias consideradas no esenciales. Pero el orden público y las operaciones militares, así como el control de tráfico aéreo y la seguridad fronteriza, han continuado sus operaciones de manera constante.
Estas son tareas que son consideradas como esenciales, las cuales se ven afectadas por el cierre. Sin embargo, los empleados que lleven a cabo sus deberes tendrán que seguir adelante sin recibir sus pagos sino hasta que el cierre del Gobierno termine.
El apoyo demócrata a cualquier proyecto de ley de gastos es esencial, ya que los republicanos tienen una escasa mayoría de 51 escaños en el Senado de 100 miembros. El liderazgo republicano necesitaría alrededor de una docena de demócratas para garantizar que la legislación pueda eliminar una posible obstrucción.
El domingo por la mañana, el presidente Donald Trump urgió a su partido a cambiar las reglas en el Senado para acabar con los obstáculos. Una propuesta que ambos partidos han eludido y que fue rechazada por McConnell.
“¡Los republicanos deberían ir al 51% (Opción Nuclear) y votar sobre el presupuesto real a largo plazo”, escribió Trump en su cuenta de Twitter, refiriéndose a las Resoluciones Continuas o medidas provisionales.
*Daniela Mendoza contribuyó en la redacción de esta nota.
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