Santiago Serna
09 Agosto 2017•Actualizar: 09 Agosto 2017
El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, fue contundente al referirse sobre la crisis venezolana después de las decisiones de la Asamblea Constituyente. El mandatario reconoció que es posible romper relaciones diplomáticas con el gobierno de Maduro si este continúa afectando a ciudadanos y líderes opositores, como la ex fiscal Luisa Ortega o Ramón Muchacho, ex alcalde de Chacao.
Santos aseguró que la ruptura de relaciones debería "tomarse en conjunto con los demás presidentes de la región”, aunque considera que sería un gesto que traería más problemas que beneficios al país.
El mandatario aumentó sus críticas contra la Asamblea Constituyente, alegando que en una democracia no puede existir un órgano suprapoderoso que aplaste a los demás.
El presidente detalló que no tiene ningún tipo de comunicación con su homólogo venezolano, desde que discutieron por la incursión temporal de militares venezolanos en Colombia a finales de marzo. “Maduro se metió a territorio colombiano y me tocó llamarlo. Ese fue tal vez el punto de corte de nuestras relaciones personales”, afirmó el gobernante.
Santos reconoció que, pese al deterioro diplomático con Caracas, nunca va a desconocer el apoyo del gobierno vecino al éxito del proceso de paz con las Farc, guerrilla que entregó los fusiles después de medio siglo de enfrentamiento con el Estado y culminó una guerra que dejó más de 8 millones de víctimas.
El mandatario justificó su actitud silenciosa en meses pasados diciendo que él “no estaba cohonestando con las actitudes antidemocráticas del régimen en Venezuela y en la medida en que esas actitudes antidemocráticas se han hecho más manifiestas, nosotros hemos endurecido nuestra posición”.