Santiago Serna Duque
27 Marzo 2018•Actualizar: 27 Marzo 2018
Expertos en derechos humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) instaron a las autoridades de Brasil para que refuercen la seguridad de todos los líderes sociales que trabajan en las favelas de Brasil y, en especial, a aquellos que critican la militarización de los barrios populares en Río de Janeiro.
El llamado se hizo en el marco del asesinato de la defensora de los derechos humanos, Marielle Franco, quien rechazó el uso de la fuerza militar en Río.
Franco fue asesinada el 14 de marzo cuando regresaba en su auto de un evento público llevado a cabo en una favela de la ciudad carioca.
"Instamos a las autoridades brasileñas a utilizar este trágico momento para revisar a fondo sus opciones en la promoción de la seguridad pública y, en particular, para aumentar sustancialmente la protección de los defensores de los derechos humanos", subrayó un comunicado de las Naciones Unidas.
Según la ONU, el homicidio de Franco tuvo como objetivo intimidar a todos los que luchan por los derechos humanos y el estado de derecho en Brasil.
De acuerdo a la información recibida por los expertos, unos días antes del asesinato, Franco denunció el uso de la fuerza de la policía militar en la favela de Acari en la región norte de Río de Janeiro.
A pesar de los llamados de alerta, el fin de semana pasado murieron ocho personas en una operación policial en una favela de Río.
En ese sentido, la ONU añadió que "las respuestas represivas dirigidas a los pobres y afrobrasileños son inaceptables y contraproducentes".