Santiago Serna Duque
16 Noviembre 2017•Actualizar: 17 Noviembre 2017
El Secretario General Adjunto de las Naciones Unidas para Asuntos Políticos, Jeffrey Feltman, indicó en una rueda de prensa en Bogotá (Colombia) que es vital para el proceso de paz que el Congreso apruebe la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP).
Agregó que “existen tres cuestiones claves para la aplicación del proceso: la reincorporación de los ex miembros de las Farc; restablecer la seguridad en las antiguas zonas del conflicto abandonadas por ex grupo guerrillero en el curso de la dejación de las amas; y por último, dar respuesta a las incertidumbres legales para los ex miembros de las Farc como resultado de la demora legislativa en la aprobación de la JEP”
También se refirió al nerviosismo que le produce a la ONU el constante asesinato de líderes social y afirmó que “tiene que existir una forma de proveer seguridad por parte del Estado para que no maten a más líderes sociales en determinadas zonas del país”.
El Jefe de la misión de la verificación, Jean Arnault, indicó que “desde la ONU vemos síntomas de una parte importante del país que todavía no se ha estabilizado en relación a esta temática de violencia. A estas alturas hay una tarea pendiente con el acompañamiento de la fuerza pública a estas personas. Recordemos que las zonas afectadas representan un 53% del territorio colombiano y es una labor histórica entablar un proceso de equilibrio en época de posconflicto. Por esto hicimos una llamada de atención al Estado para que atienda esta problemática”.
Feltman dijo que para que el proceso no fracase las voces de las víctimas tienen que seguir siendo escuchadas y que lo decidido por la justicia transicional debe aplicarse.
En este sentido Arnault agregó que “el desafío es una reintegración más dinámica y completa. Estamos en frente a un fenómeno de disidencia que no es mayoritario. Además, los peligros que corre el proceso dependen de la sustitución de los cultivos. Hay que cambiar una economía generadora de violencia por una economía legal.”.
Feltman llegó a Colombia -por segunda vez en este año- para hacer una veeduría a la misión de verificación de la ONU y analizar los avances en la implementación del proceso de paz firmado entre el Gobierno y la extinta guerrilla de las Farc en noviembre de 2016.
Feltman se reunió durante la visita al país con el presidente, Juan Manuel Santos, y los líderes del partido político Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (Farc), Iván Márquez y Pastor Alape.
El pasado julio, Feltman acompañó a las entidades gubernamentales y miembros de las Farc en uno de los puntos transitorios de normalización donde se adelantaron labores de dejación de armas.
La segunda misión de verificación comenzó a operar en Colombia el 26 de septiembre de 2017. Su función es llevar a cabo una reincorporación progresiva a la sociedad civil de los exguerrilleros desmovilizados y confirmar la seguridad de las zonas golpeadas por el conflicto armado.
La ONU indicó que estará presente en diez oficinas regionales ubicadas en diferentes puntos de Colombia: Cúcuta, Quibdó, Popayán, Pasto, Villavicencio, Valledupar, San José del Guaviare, Florencia, Medellín y Bogotá. Feltman añadió que se abrirán siete suboficinas en Barrancabermeja, Arauca, Mocoa, Puerto Rico, Apartadó, Buenaventura y Montería.
Las Naciones unidas también participan en los 26 espacios territoriales de capacitación y reincorporación en los que aún hay exguerrilleros en proceso de desmovilización.