Fatih Erel
17 Enero 2018•Actualizar: 17 Enero 2018
La ONU advirtió este martes sobre los civiles sirios que sufren debido al aumento de la violencia en el asediado enclave de Guta Oriental, en Damasco, y en Idlib, al noroeste de Siria.
Un comunicado del Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU señala que "desde finales del año pasado, los ataques aéreos han destruido numerosos edificios civiles, matando a cientos de personas en ambos lugares y, en el caso de Idlib, desplazando a unas 100.000 personas".
Idlib
La declaración agrega que “en Idlib, la inseguridad general ha aumentado al intensificarse los enfrentamientos armados entre las fuerzas gubernamentales, sus aliados y los grupos armados de la oposición. La inseguridad también se ha extendido a partes del noreste de Hama, la zona rural occidental de Alepo y el sur de Idlib, obligando a 100.000 personas a abandonar sus hogares cerca de la línea del frente y avanzar hacia áreas más seguras de la gobernación de Idlib”.
El PMA, que rechazó las terribles condiciones en Idlib, dijo que había "posicionado más de 27.000 raciones listas para el consumo en Idlib y Alepo en caso de un aumento de las necesidades humanitarias, y que también están en curso el envío de suministros de emergencia adicionales desde Turquía".
Guta Oriental
"Un asedio paralizante ha causado una crisis humanitaria, los ataques aéreos y de artillería contra a zonas residenciales en Guta Oriental”, dijo la ONU.
Al decir que cerca de 400.000 personas han estado viviendo en condiciones extremadamente difíciles, el PMA agregó: "La escasez de alimentos en el enclave ha provocado muchos casos de desnutrición severa y a que algunos residentes se alimenten de pasto para animales y basura".
Según la ONU, alrededor de 417.000 personas viven actualmente bajo asedio en Siria, la gran mayoría de ellas en Guta Oriental, donde viven casi 400.000 personas.
“El acceso del PMA a Guta Oriental ha sido severamente restringido durante los últimos cinco años, haciendo que solo un poco de ayuda llegue a las familias necesitadas”, dice el reporte.
El programa también hizo un llamado a todas las partes para proteger a los civiles, respetar los principios humanitarios y permitir la entrega segura de alimentos a las familias necesitadas.
Según las últimas cifras de la ONU, 13,1 millones de personas necesitan asistencia humanitaria en Siria. Alrededor de 6,5 millones de personas en Siria están ahora en situación de inseguridad alimentaria y 4 millones de personas corren este riesgo, más del doble de personas en riesgo hace un año.
Unos 6,1 millones de personas son desplazados internos y 3 millones viven en zonas asediadas y de difícil acceso. Siete de cada 10 personas se encuentran en pobreza extrema, los precios de los alimentos básicos han aumentado un 800%, en comparación con el periodo anterior a la crisis, y hay 5,48 millones de sirios refugiados según la ONU.
*Carolina Zúñiga contribuyó con la redacción de esta nota.