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OIM: el COVID-19 es una nueva amenaza para los migrantes y refugiados venezolanos

Más de cuatro millones de venezolanos han tenido que dejar su país y ahora viven por toda América Latina.

Susana Patricia Noguera Montoya   | 10.04.2020
OIM: el COVID-19 es una nueva amenaza para los migrantes y refugiados venezolanos BOGOTÁ, COLOMBIA - 7 DE ABRIL: Cientos de venezolanos regresan a pie a su país, económicamente afectado, para huir de la cuarentena impuesta en todo el territorio colombiano como medida de prevención para contener la propagación del coronavirus (COVID-19). (Juancho Torres - Agencia Anadolu)

BOGOTÁ

Daniela Rovina, miembro de la Organización Internacional de las Migraciones (OIM), indicó que el COVID-19 representa una nueva amenaza para los migrantes y refugiados venezolanos, quienes ya se encontraban en una situación vulnerable.


Indígenas, mujeres, niños no acompañados, explica Rovina, son habitualmente los grupos más vulnerables, pero este contexto “nos hace repensar estas categorías y ahora muchos de los refugiados y migrantes están en una situación muy vulnerable”, añade la experta.


La ONU incluyó a los migrantes y refugiados venezolanos en el plan internacional de respuesta al coronavirus. La respuesta humanitaria se lleva a cabo a través de la Plataforma Regional de Coordinación Interagencial compuesta por más de 200 organizaciones de Naciones Unidas y otros socios y ONG.


La plataforma lanzó en noviembre un plan valorado en USD 1.300 millones que ahora se está revisando para responder a la pandemia. Sin embargo, solo han recibido un 3% de los fondos necesarios.


En un comunicado conjunto publicado recientemente, la OIM y la Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur) indicaron que “las capacidades nacionales se están viendo saturadas hasta un punto crítico, el bienestar y la seguridad de los venezolanos y sus comunidades de acogida están cada vez más en riesgo”.


Además la plataforma asegura que “en su gran mayoría, los venezolanos no pueden cubrir necesidades básicas como refugio, comida y atención médica”. Esta falta de acceso a la seguridad médica no solo hace vulnerables a quienes se han visto forzados a dejar sus hogares, también a las comunidades que los acogen.


El cierre de fronteras es otro factor de vulnerabilidad para los migrantes. Colombia, Ecuador, Perú y muchos países en Sudamérica y el Caribe cerraron fronteras como método para contener los contagios de coronavirus. Sin embargo, eso obliga a muchos migrantes a recurrir a pasos irregulares donde pueden encontrarse diferentes peligros.


Respuestas regionales


En Norte de Santander, un departamento en Colombia ubicado en la frontera con Venezuela, hay una gran cantidad de venezolanos, retornados colombianos y personas vulnerables en las comunidades que los acogen. El 14 de marzo se cerró la frontera con Venezuela, dejando un corredor humanitario únicamente para el cruce de personas con enfermedades crónicas y críticas.


En colaboración con las autoridades del país, la ONU y sus socios están contribuyendo con la entrega de 1.750 productos de alimentación para 7.000 personas y más de 2.600 paquetes de higiene. También se están instalando lavamanos en puntos estratégicos de Cúcuta, que sirven a más de 4.500 personas al día.


A estos problemas se añaden la falta de atención médica, el confinamiento que impide trabajar, los cierres de comedores escolares por la pandemia y casos de discriminación que se encuentran en los lugares a los que llegan.


“El coronavirus no discrimina a nadie, nos puede pasar a todos, no conoce nacionalidades ni países de origen, nos atraviesa a todos no solo en la salud, sino también económico”, concluye Rovina.

El sitio web de la Agencia Anadolu contiene sólo una parte de las historias de noticias ofrecidas a los suscriptores en el Sistema de Difusión de AA News (HAS), y en forma resumida.
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