John Cassim
31 Agosto 2017•Actualizar: 31 Agosto 2017
La primera dama de Zimbabue, Grace Mugabe, quien recientemente fue acusada de agredir a una joven en Sudáfrica, fue de nuevo el centro de atención este miércoles tras que cientos marcharan para apoyarla.
Simpatizantes del partido de Mugabe, el ZANU PF, fueron a las calles de la capital, Harare, en solidaridad con Grace Mugabe. No obstante, muchos otros siguen criticando a la primera dama, quien no participó en las manifestaciones del miércoles.
Grace Mugabe es acusada de haber agredido a la modelo sudafricana de 20 años, Gabriella Engels, el pasado 13 de agosto en una habitación de hotel en Johannesburgo, supuestamente golpeándola con un cable.
A Mugabe más tarde se le otorgó inmunidad diplomática por parte de las autoridades sudafricanas y se le permitió abordar un vuelo de regreso a Zimbabue.
Los manifestantes portaron pancartas que leían: “Engels no es un ángel”; “Apoyamos a nuestra madre, la Dra. Grace” y; “Dra. Grace usted es nuestra heroína”.
“Pueden intentar dañar su imagen, pero nosotros, como veteranos de guerra, la apoyamos”, dijo el ministro Mandiitawepi Chimene, criticando a Gabriella Engels y a AfriForum, una ONG sudafricana que planea llevar a cabo acciones legales en contra de Grace Mugabe.
“Como jóvenes, seguimos los pasos de nuestra madre, quien tiene todo el derecho a disciplinar a quien sea”, dijo el líder juvenil de ZANU PF, Kudzanayi Chipanga a los simpatizantes del partido.
Aunque algunos ciudadanos de a pie también se ocuparon de burlarse de Grace Mugabe en las redes sociales.
Algunas imágenes que circulan muestran a Grace con un cable en la mano como la nueva entrenadora del luchador de artes marciales mixtas, Conor McGregor. Otra, supuestamente muestra a la primera dama con un cable alrededor de su cuello, portando una camisa que dice “se ofrecen servicios de bouncer”.
“Los simpatizantes del ZANU PF no entienden el impacto de las acciones de Grace”, dijo Owen Dhliwayo, un residente de Harare de 34 años a la Agencia Anadolu.
Claris Madhuku dijo: “Simplemente tenemos líderes con una mala cultura de impunidad y prioridades erradas”.
Mientras que los simpatizantes de Mugabe marcharon al frente de la Embajada Sudafricana escoltados por la policía, los oficiales dispersaron otros manifestantes cuando intentaron entregar una carta de disculpas en nombre de la primera dama.