Las denuncias de irregularidades hechas por informantes internos sigue siendo una pesadilla para las organizaciones públicas y privadas, pero especialmente para los gobiernos.
Un informante “es una persona que expone cualquier tipo de información o actividad que es considerada ilegal, no ética o correcta dentro de una organización, ya sea privada o pública”.
Pero por lo general las personas que hacen estas revelaciones luego deben enfrentar acciones legales, cargos criminales, estigma social y despido de su cargo, posición o trabajo.
Y son precisamente estas fuertes medidas contra los informantes las que son usadas como ejemplo para desincentivar que se sigan haciendo denuncias.
Aquí, un listado de las personas que han filtrado información trascendental que ha cambiado, de una u otra manera, el escenario político.
Julian Assange
Assange nació en 1971 en Australia, es un experto programador informático y fundador de WikiLeaks, un sitio web que publica información política relevante que ha sido hackeada. Es, además, una activista político asilado, considerado fugitivo por las autoridades británicas.
En 2006 lanzó en Islandia un sitio web que describió como su “alma y corazón”, y es por tal razón que actúa como fundador, filósofo, portavoz, organizador y hasta responsable financiero de WikiLeaks.
Desde 2012 vive en la embajada de Ecuador en Londres para evitar el arresto y posible extradición a Estados Unidos, donde las autoridades lo requieren por filtrar información secreta del gobierno y del Ejército.
WikiLeaks filtró también, en lo que se denomina el caso Cablegate, más de 250.000 cables clasificados que envió el Departamento de Estado de EEUU a 247 consulados, embajadas y misiones diplomáticos alrededor del mundo desde 1966 hasta 2010.
La última gran revelación fue la publicación de los correos electrónicos y documentos de John Podesta, el gerente de la campaña presidencial de Hillary Clinton en 2016. Expertos han señalado que este fue el factor fundamental que contribuyó a que la candidata perdiera la presidencia de EEUU contra Donald Trump.
Edward Snowden
Edward Snowden, de 31 años, reveló material clasificado sobre los programas informáticos usados por la Agencia de Seguridad Nacional de EEUU, considerado como altamente secreto. Snowden le entregó la información a The Guardian y a The Washington Post con el propósito de permitir que los estadounidenses vieran la capacidad de vigilancia que había sobre los ciudadanos.
El gobierno de Estados Unidos acusó a Snowden de robo de propiedad del gobierno y de otros cargos, bajo la estricta Ley de Espionaje de 1917, que conlleva una pena máxima de 10 años de prisión por cada cargo. Pese a esto, Rusia le garantizó asilo político en el 2013 y, según informes de medios de comunicación, vive en algún lugar de Moscú.
Chelsea (Bradley) Manning
Chelsea Manning (antes llamada Bradley Manning) filtró información sensible del Ejército estadounidense y fue sentenciada a 35 años de prisión, que se convirtieron en 7 años de custodia, después de que el presidente Barack Obama conmutara el resto de su sentencia poco antes de dejar el cargo en 2017.
En 2010, Manning, quien era analista de inteligencia en Irak, le entregó cientos de miles de documentos clasificados y confidenciales a WikiLeaks. Fue arrestada en el 2013 y recibió la sentencia de prisión más larga dada a alguien por filtrar información altamente sensible.
En marzo de 2019 fue acusada de desacato al tribunal por no declarar en un caso judicial presentado por el gobierno de Estados Unidos contra WikiLeaks y su fundador, Julian Assange. Fue encarcelada en Alexandria, Virginia, y el tribunal condicionó su libertad a la testificación en el caso contra WikiLeaks.
Sgt. Frank "Greg" Ford
El sargento Frank Ford denunció los abusos sistemáticos contra detenidos iraquíes cuando fue trasladado a Samarra, Irak, en junio de 2003. El Ejército, en vez de iniciar una investigación sobre sus informes, determinó que Ford era mentalmente inestable y fue transferido a Landstuhl, Alemania, para una evaluación psicológica.
Después de las evaluaciones psiquiátricas que realizaron los expertos se determinó que el agente de contrainteligencia retirado, con más de 30 años de servicio militar, tenía una mente sana.
Katharine Gun
Katharine Gun, extraductora británica del Cuartel General de Comunicaciones del Gobierno (GCHQ), una agencia de inteligencia británica, filtró información secreta a la prensa sobre actividades presuntamente ilegales de Estados Unidos y el Reino Unido durante la invasión de Irak en 2003.
Fue acusada con base en la Ley de Secretos Oficiales. Su caso llegó a los tribunales en febrero de 2004, pero fue desestimado porque la Fiscalía se negó a ofrecer pruebas. Su posición y activismo en contra de la guerra han sido aclamados en todo el mundo, incluso por el actor estadounidense Sean Penn, quien la llamó "una heroína del espíritu humano".
*José Báez G contribuyó con la redacción de esta nota