Andrew Wasike y Magdalene Mukami
01 de septiembre de 2017•Actualizar: 02 de septiembre de 2017
Este viernes, la Corte Suprema anuló la victoria del presidente Uhuru Kenyatta, quien supuestamente había resultado ganador en las pasadas elecciones.
Según dijo la corte, los comicios se vieron estropeados por irregularidades.
El presidente de la Corte Suprema, David Maraga, declaró que “las elecciones son nulas, inválidas y vacías. Se declara por medio de la presente que (Uhuru Kenyatta) no fue declarado presidente legalmente”.
Maraga, líder del tribunal de seis miembros, también se dirigió a las autoridades electorales ordenándoles celebrar los nuevos comicios en los próximos 60 días.
La oposición se dirigió al tribunal, asegurando que el sistema electoral fue hackeado para manipular los resultados.
El consejero Paul Muitele, que representa a la Comisión Electoral, dijo que, “para bien o para mal, la Corte Suprema ha hablado una vez más y el pueblo de Kenia irá a las urnas para decidir a quién quiere como presidente”.
Los abogados que representan al presidente Uhuru Kenyatta también aceptaron la decisión de la corte, pero pidieron una declaración comprensiva en el juicio.
El líder de oposición de Kenia, Raila Odinga, calificó la decisión como “histórica”, y aseguró que la integridad de la Corte Suprema de Kenia fue reestablecida.
Milka Achieng, una contadora que estaba celebrando la decisión de la Corte, junto con miles de miembros de la oposición a las afueras del Tribunal, dijo: “Dios es grande, Dios todo lo puede… Ellos robaron nuestras elecciones y ahora Dios nos ha garantizado la victoria”.
Ouma Onyango, también miembro de la oposición, celebró lo ocurrido y anticipó que Kenia nunca será la misma de nuevo.
Onyango sugirió que las nuevas elecciones deberían estar bajo el control de un nuevo comisionado electoral.