Andrew Wasike y Magdalene Mukami
14 de agosto de 2017•Actualizar: 16 de agosto de 2017
La policía negó las denuncias realizadas por la Comisión Nacional de Derechos Humanos de Kenia que los señaló de haber asesinado a 24 personas durante los brotes de violencia que surgieron tras las elecciones en la nación africana.
El portavoz George Kinoti también refutó los señalamientos de la oposición, que los sindican de haber estado matando a ciudadanos y estarlos escondiendo en bolsas para cadáveres.
"Somos conscientes de sólo seis muertes en las que criminales, armados y actuando con intención letal, atacaron a los agentes de policía tratando de impedir su detención, lo que resultó en la neutralización fatal de dichos atacantes”, dijo Kinoti.
Sin embargo, un reportero de la Agencia Anadolu en Nairobi fue testigo de cómo una bala perdida de la policía terminó hiriendo letalmente a un niño de 9 años que se encontraba viendo las manifestaciones.
El líder de la oposición, Raila Odinga, visitó la familia de la joven víctima y rechazó los resultados de las elecciones generales del 8 de agosto. Dijo que el Gobierno usó las credenciales del director del sistema informatizado de votación de Kenia, Chris Msando, para preparar las encuestas a favor del presidente Uhuru Kenyatta.
"Nos robaron nuestros votos, ahora nos están matando, ayer fuimos testigos de cómo, al igual que los animales que ellos son, mataron a muchos de nosotros, lo que pasó ayer aquí en los barrios pobres de Kibera y Kisumu”, dijo Odinga a los simpatizantes de los famosos barrios de Kibera de Nairobi, que hablaron públicamente por primera vez desde las elecciones. "Insto a todos nuestros partidarios a no ir a trabajar el lunes y esperar más instrucciones, Uhuru debe irse a casa".
Odinga alabó a los medios de comunicación internacionales por informar sobre los hechos reales que afectan a Kenia y criticó a los medios locales por ocultar la violencia que ha sacudido el país africano desde la semana pasada.