Sergio Felipe García Hernández
18 Diciembre 2017•Actualizar: 19 Diciembre 2017
El presidente de Perú, Pedro Pablo Kuczynski, aseguró en una entrevista con diversos medios de su país que es inocente de las acusaciones que lo señalan de recibir pagos de la constructora brasileña Odebrecht a través de la compañía de su propiedad Westfield.
Kuczynski aseguró que se separó del manejo de su empresa antes del 2001 y que los pagos de Odebrecht se refieren a reembolsos de gastos en asesorías del gestor de su empresa, Gerardo Sepúlveda.
El mandatario afirmó que el gestor no le podía informar sobre los movimientos de Westfield debido a sus posiciones en el gobierno. “Son temas que tienen más de 10 años de antigüedad. No he mentido, no soy corrupto", sostuvo.
Kuczynski aseveró que en Perú hay un asalto al orden constitucional que tiene como objetivo su destitución, y manifestó que Westfield fue creada en Estados Unidos en 1992 y prestaba un servicio de banca de inversión donde se trabaja en el mercado de bonos.
“El delito es hacer negocios desde el Gobierno, y yo no hice ningún negocio desde el Gobierno. Sepúlveda dio un servicio financiero que generó ingresos a él y Westfield era el vehículo que generó dividendos”, afirmó el presidente.
El jefe de Estado destacó que contestará las preguntas que le haga el Congreso el próximo jueves 21 de diciembre, cuando se debata su posible destitución bajo la figura constitucional de "incapacidad moral", por sus presuntos vínculos con Odebrecht.
El mandatario es acusado de recibir pagos de la constructora brasileña entre 2004 y 2012, a través de su empresa Westfield.
La oposición peruana liderada por la excandidata presidencial Keiko Fujimori tiene mayoría en el Congreso peruano.
La constructora brasileña fue señalada en diciembre de 2016 por el Departamento de Justicia de Estados Unidos de entregar sobornos a cambio de contratos por cerca de USD 788 millones en 10 países de América Latina y dos de África.