Sergio García Hernández
28 Diciembre 2017•Actualizar: 29 Diciembre 2017
Cientos de integrantes de comunidades indígenas de la región de Valparaíso, en Chile, marcharon contra la construcción de la termoeléctrica Los Rulos en inmediaciones de las poblaciones Villa Alemana y Limache.
Los indígenas gritaron arengas en contra de la termoeléctrica y cargaron pancartas con frases como “Sin agua no hay ciudad”, y “Villa Alemana sin termoeléctrica”.
Las comunidades aseguran que no fueron consultadas sobre el proyecto, como lo establece el Convenio 169 de la Organización Internacional de Trabajo.
Los integrantes de los pueblos originarios afirman que su oposición se basa en que la termoeléctrica consumirá 300.000 litros de agua diarios, emitirá partículas contaminantes y se construirá en una zona cercana a una reserva natural.
El diputado Diego Ibáñez le comentó al medio chileno BioBioChile que el Gobierno tenía la opción “priorizar un negocio energético incumpliendo los acuerdos internacionales o respaldar los tratados medioambientales”.
La diputada Camila Flores concordó con Ibáñez en que es necesario aunar esfuerzos con todos los sectores en rechazo al proyecto y aseguró que se recurrirá a los tribunales ambientales internacionales para detener la construcción.
La ejecución del proyecto dependía de la votación sobre una petición de invalidación del proyecto, firmada por las comunidades indígenas, que fue rechazada en un debate en la Comisión de Evaluación Ambiental de la Intendencia de Valparaíso.