Felix Nkambeh Tih
23 Abril 2020•Actualizar: 23 Abril 2020
La organización Human Rights Watch (HRW) condenó la brutalidad policial en Kenia, que provocó la muerte de al menos seis personas, durante los primeros diez días de toque de queda impuesto en el país para frenar la propagación del coronavirus.
En un informe, HRW señaló que la policía disparó y golpeó a la gente de Kenia en los mercados y los que regresaban del trabajo, incluso antes del inicio del toque de queda diario.
“Es sorprendente que la gente está perdiendo sus vidas y medios de subsistencia, mientras que supuestamente está protegida de la infección”, dijo Otsieno Namwaya, investigadora principal de África de Human Rights Watch.
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“La brutalidad policial no es sólo ilegal; también es contraproducente en la lucha contra la propagación del virus”, dijo Namwaya.
El país de África oriental tiene 303 casos de COVID-19 hasta la fecha, con 14 muertes registradas y 74 pacientes recuperados, según los datos recopilados por la página de estadísticas Worldometer.info.
A principios de abril, el presidente de Kenia, Uhuru Kenyatta, se disculpó por la violencia policial durante la aplicación del toque de queda.
"En el área de Embakasi, en el este de Nairobi, los agentes de policía obligaron a un grupo de personas a caminar a sus casas arrastrándose, luego los azotaron y patearon", dijeron testigos a HRW.
El 2 de abril, la Autoridad de Supervisión Independiente de Policía, una institución de rendición de cuentas de la policía civil, dijo que ha empezado a investigar sobre la muerte de algunos civiles.
*Maria Paula Triviño contribuyó con la redacción de esta nota.