Barry Eitel
15 Septiembre 2017•Actualizar: 16 Septiembre 2017
Tres exempleadas de Google presentaron una demanda este jueves contra la compañía, alegando que a las mujeres les pagaban menos que a los hombres que desempeñaban labores iguales o similares.
La demanda, presentada en la Corte Estatal de California, en San Francisco, se dio en medio de una investigación liderada por el Departamento de Estado de los Estados Unidos de discriminación de género.
En la denuncia se argumenta que Google está al tanto de las diferencias, en términos de pago y ascensos, de las mujeres que allí trabajan, pero aún tienen pendiente solucionar este problema.
Las demandantes eran: una ingeniera de software, una empleada en la sección de comunicaciones y una administradora.
Las tres aseguran que Google no solo les pagaba menos que a sus compañeros hombres, que desempeñaban labores similares, sino que las mujeres tendían a ser ubicadas en posiciones en las que era menos probable conseguir un ascenso.
“Mis intenciones con la demanda a Google: lograr que no solo Google sino otras compañías cambien sus prácticas y compensen a todos equitativamente”, escribió en su cuenta de Twitter la ingeniera Kelly Ellis, una de las demandantes, que trabajaba en la plataforma de Google Photos.
“La demanda es sobre discriminación de género, pero para mí no se trata solo de las mujeres. Y no se trata solo de Google. En materia de pagos equitativos, estoy harta y cansada de que Google niegue que hay algo mal. Así no es como se arregla. Es tiempo de actuar”, agregó Ellis.
Por su parte, la compañía ha negado cualquier irregularidad con respecto a discriminación de género.
“Poseemos amplios sistemas en marcha para asegurarnos de estar pagando lo justo”, aseguró la vocera de Google, Gina Scigliano, a través de un comunicado. “Pero en todos estos temas, si vemos discrepancias individuales o problemas, trabajamos para solucionarlos”, añadió.
Google hace parte de la corporación multinacional Alphabet, que desde agosto ha sido sometida a un intenso escrutinio por discriminación sexual, después de que un ingeniero publicara un extenso memorando interno asegurando que las diferencias biológicas entre hombres y mujeres hacían que estas últimas fueran peores en sus cargos.
El autor del escrito fue despedido rápidamente, poco después de que el memorando se hiciera público.