Ahmad Adil
20 Diciembre 2019•Actualizar: 21 Diciembre 2019
El Gobierno de India impuso el cierre de Internet y restricciones en varios lugares, después de que tres personas murieron y muchas resultaran heridas en protestas contra una nueva ley de ciudadanía.
El toque de queda se impuso en la ciudad sureña de Mangalore, en el estado de Karnataka, donde dos manifestantes fueron asesinados después de que la policía abrió fuego, informaron el viernes canales de televisión indios.
Una persona más murió por heridas en Lucknow, la capital del norte del estado de Uttar Pradesh, según medios de comunicación locales.
"El toque de queda se ha establecido en la jurisdicción de la Comisión de Policía de Mangalore, que cubre la ciudad, hasta el 22 de diciembre a la medianoche. Los servicios de datos de Internet móvil se han suspendido en Dakshina (el sur) de Kannada hasta el sábado por la noche", señaló el principal periódico hindú en inglés, The Hindu Times, este viernes.
El cierre de Internet se amplió a otras ciudades en Uttar Pradesh. Además de Lucknow, las ciudades que enfrentan cierres de internet son Ghaziabad, cerca de Delhi; Pilibhit, Sambhal, Bareilly y Meerut. En Lucknow, Internet permanecerá suspendido hasta el sábado al mediodía, según una orden del gobierno.
Los servicios fueron parcialmente restaurados en el estado nororiental de Assam el viernes, en el que se presentaron grandes brotes de violencia la semana pasada.
Las masivas protestas sacudieron a India el jueves contra la controvertida ley de ciudadanía, que se considera discriminatoria contra los musulmanes.
Los manifestantes en varios estados desafiaron las prohibiciones de la asamblea pública, lo que llevó a las autoridades a detener a cientos de activistas, incluido el destacado historiador Ramachandra Guha, políticos y activistas de la sociedad civil.
La Ley de Enmienda de Ciudadanía (CAA, por sus siglas en inglés), aprobada la semana pasada, otorga la ciudadanía a hindúes, sikhs, jainistas, parsis, budistas y cristianos de Pakistán, Afganistán y Bangladés, pero no a los musulmanes.
Los líderes musulmanes creen que la nueva ley estaría vinculada al Registro Nacional de Ciudadanos (NRC), un ejercicio en el que se le pedirá a cada ciudadano que demuestre la ciudadanía india.
Los no musulmanes estarían cubiertos por la nueva ley y serían ciudadanos automáticamente, pero la población musulmana de 180 millones de habitantes del país tendría que demostrar su ciudadanía.
*Traducido por Juan Felipe Vélez Rojas.