La exigencia de desarmar a los grupos de resistencia en Gaza es una perspectiva poco probable, dicen los expertos tras el reciente anuncio de un plan de paz para Oriente Medio propuesto por el Gobierno de Donald Trump y así poner fin al conflicto israelí-palestino.
Los observadores y analistas políticos palestinos dicen que es casi imposible aplicar tales demandas en el llamado "Acuerdo del siglo" lanzado el 28 de enero.
De acuerdo con el plan propuesto, los grupos con sede en Gaza deben renunciar a sus armas y hacer del enclave una zona desmilitarizada antes de que Israel se vea obligado a cumplir con sus obligaciones, e incluso antes de que se realicen mejoras civiles para los residentes de la ciudad.
Solo después de cinco años de un acuerdo de paz entre las partes, la Autoridad Palestina podría establecer un puerto marítimo y un aeropuerto para aviones pequeños en la ciudad, e incluso entonces, con la aprobación total de Tel Aviv, se aplicarían los artículos relacionados con Gaza y sus demandas de seguridad y medio ambiente.
Tales demandas para desarmar a Gaza no son nuevas, dice el analista político Khaldoun al-Bargouthi, quien cita un cuarteto internacional compuesto por Estados Unidos, la UE, la ONU y Rusia que pusieron la misma condición después de la victoria de Hamas en 2006 en las elecciones del consejo legislativo palestino de la ciudad costera.
El cuarteto en 2006 exigió a Hamas "renunciar a la violencia, reconocer el derecho de Israel a existir, reconocer los acuerdos previos firmados con Israel y desmantelar sus armas", para que la comunidad internacional trate con el grupo como un cuerpo palestino reconocido.
Según al-Bargouthi, el objetivo de Israel era eliminar toda resistencia contra Tel Aviv, una de sus principales preocupaciones relacionadas con Gaza.
Agregó que el desarme de Hamas también ha provocado desacuerdos entre los palestinos, ya que la Autoridad Palestina busca convertirse en la única entidad armada oficial entre los grupos, un objetivo que Hamas ha rechazado desde siempre.
"Es imposible en cualquier contexto internacional desmantelar las armas de Gaza", dijo Al-Bargouthi, y agregó que esto se mantendría a menos que se pueda llegar a un acuerdo entre los palestinos para crear un Estado y un Ejército único para protegerlo.
Abdelmajeed Swailem, otro analista político de Palestina, está de acuerdo con Al-Bargouthi que desarmar a los grupos en Gaza era un objetivo demandado pero inútil. Swailem agregó que las "armas de resistencia" eran "medios" para lograr el Estado palestino.
Sin embargo, subrayó que estas armas deben ser sostenidas no por individuos, sino por un Estado palestino. "Nosotros, como palestinos, tenemos interés en que estas armas sean propiedad del estado, no de las facciones", dijo.
Intentos fallidos
Al hablar sobre el tema de mejorar las condiciones de vida de los habitantes de Gaza, Israel y Estados Unidos siempre han presionado por el desarme de la región en los últimos 13 años.
El problema volvió a surgir en 2017 cuando Israel condicionó la reanudación de las negociaciones con los palestinos para que Hamas dejara sus armas.
El analista político Mustafa Ibrahim dijo que los palestinos durante décadas se negaron a desarmarse a pesar de que esta es una clara demanda en la mayoría de los acuerdos, incluido el fin del bloqueo a la ciudad de más de dos millones de habitantes.
Ibrahim argumentó que el "Acuerdo del Siglo" fue un intento de eliminar la causa palestina en lugar de poner fin al conflicto palestino-israelí. Muchos actores, ya sean israelíes o no, han intentado llevar a Hamas a renunciar a sus armas, pero todos ha fallado, subrayó el analista.
Ibrahim agregó que el último plan de EEUU no podría aplicarse mientras los palestinos no hicieran parte de él.
Aplicación imposible
El comentarista político Husam al-Dajani subrayó que cualquier intento de desarmar a Hamas abriría la puerta a la "confrontación", argumentando que no había actores que pudieran obligar al grupo a hacerlo.
"La Autoridad Palestina está rechazando el llamado acuerdo, por lo que no implementará sus términos", opinó al-Dajani.
Afirmó que la cuestión del desarme solo podía discutirse en un contexto "intrapalestino", pero dijo que incluso esto no sería posible actualmente.
Al-Dajani agregó que Hamas no aceptaría soluciones a medias y que ya había dado a conocer su postura sobre el plan estadounidense.
Él ve que el desarme era uno de los asuntos serios que tenían que resolverse en la disputa Palestina-Israel, tan difícil como el definir el estatus de los asentamientos israelíes en Cisjordania, Jerusalén y el Valle del Jordán.
El llamado acuerdo, dijo al-Dajani, solo buscaba abordar las necesidades de seguridad de Israel y es una manifestación de la alianza religiosa, política y económica entre Tel Aviv y Washington.
La semana pasada, Trump lanzó su plan largamente esperado para poner fin a la disputa israelí-palestina durante una conferencia de prensa de la Casa Blanca junto al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, pero sin un enviado palestino en la sala.
El plan se refiere a Jerusalén como "la capital indivisible de Israel" y reconoce la soberanía israelí sobre grandes partes de Cisjordania. A los palestinos se les ofreció una ruta para ejecutar una serie de territorios conectados por carreteras y un túnel.
*Ahmed Asmar contribuyó a este informe de Ankara.
*Maria Paula Triviño contribuyó con la redacción de esta nota.