Susana Patricia Noguera Montoya
10 Abril 2019•Actualizar: 11 Abril 2019
Mark Lowcock, coordinador de Asuntos Humanitarios de la ONU, declaró ante el Consejo de Seguridad que existe un problema humanitario muy real en Venezuela y se necesita hacer más para satisfacer las necesidades urgentes de más de 7 millones de personas que están en el país.
“La situación humanitaria ha empeorado. Los apagones generalizados recurrentes han afectado a todo el país. Sin electricidad, muchos hospitales han luchado para llevar a cabo procedimientos quirúrgicos esenciales y para mantener los servicios de cuidados intensivos y el tratamiento de diálisis”, dijo el experto.
Añadió que se han interrumpido los sistemas de agua y alcantarillado y el deterioro económico ha continuado disminuyendo el poder adquisitivo de la gente común aún más. “Los alimentos son aún menos asequibles para muchas familias”, expresó el coordinador.
Lowcock explicó que aunque el gobierno de Nicolás Maduro ha tomado medidas para facilitar la entrada de más personal de las Naciones Unidas al país y la expansión de los programas humanitarios, se necesita hacer más para satisfacer las necesidades urgentes de más de 7 millones de personas dentro de Venezuela.
Se estima que 1,9 millones de personas requieren asistencia nutricional, entre ellas 1,3 millones de niños menores de cinco años. Las enfermedades prevenibles como la tuberculosis, la difteria, el sarampión y la malaria han resurgido, con 2,8 millones de personas en necesidad de asistencia médica, incluidos 1,1 millones de niños.
Además, unos 4,3 millones de venezolanos requieren asistencia de agua y saneamiento, entre ellos un 17% de los más pobres que no tienen acceso a agua potable, o la reciben solo una vez cada dos semanas.
“En Venezuela, es necesario separar los objetivos políticos y humanitarios. La asistencia humanitaria debe prestarse sobre la base de la necesidad solamente”, concluyó.