Barry Ellsworth
06 Junio 2019•Actualizar: 07 Junio 2019
Los norteamericanos están ingiriendo cientos de miles de partículas plásticas minúsculas cada año, según un estudio canadiense publicado el miércoles.
El efecto en la salud humana sigue siendo un interrogante, pero se sabe que algunos plásticos, como el bisfenol A (BPA) que se encuentran en algunas botellas de agua, por ejemplo, afectan negativamente a las glándulas que secretan hormonas. La investigación también muestra que el BPA puede transportar otras toxinas también.
Sin querer difundir el pánico, el autor principal del estudio, Kieran Cox, biólogo de la Universidad de Victoria en la Columbia Británica, dijo que tanto plástico en el cuerpo humano no puede ser bueno.
"Nos estamos metiendo en cientos de miles (de partículas) al año", dijo. "Esa es una dosis que no es trivial".
Si bien se han realizado estudios sobre la cantidad de plásticos en los océanos, tierra y aire; este es uno de los primeros en observar la cantidad de plástico en los seres humanos.
El estudio descubrió que las partículas de plástico entran en un individuo a través de la comida, la bebida y el aire.
"Si le cuenta a la gente más datos sobre los microplásticos en el océano, no parece que los moleste. Pero si les dices que hay un pequeño trozo de plástico en su comida, están realmente conectados a eso".
Los alimentos producen entre 39.000 y 52.000 micropartículas de plásticos al año en cada individuo. Aquellos que beben mucha agua embotellada agregan otras 90.000 partículas, mientras que la ingesta al respirar el aire que nos rodea introduce hasta 69.000 partículas más.
Cox dijo que las cifras son conservadoras.
"Yo diría que la probabilidad de que sea una subestimación de su consumo total durante el año es bastante alta", dijo.
El estudio fue publicado en ACS Publications, una organización sin fines de lucro que presenta varios estudios de investigación de química y ciencias relacionadas.
*Maria Paula Triviño contribuyó con la redacción de esta nota.