Sergio Felipe Garcia Hernandez
26 Enero 2018•Actualizar: 26 Enero 2018
La elección presidencial en Brasil de octubre de 2018 se juega en los tribunales. El expresidente, Luiz Inácio Lula da Silva, quiere llegar al poder pero su candidatura depende de que prospere una apelación a su favor en la condena por corrupción y lavado de activos, que fue ratificada por un tribunal de segunda instancia.
El profesor e investigador de la Universidad del Rosario de Colombia y ex asesor de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), Mauricio Jaramillo Jassir, le aseguró a la Agencia Anadolu que la confirmación de la condena le complica el panorama en la elección al Partido de los Trabajadores (PT) liderado por Lula.
“Queda el camino despejado para candidatos conservadores de derecha en la elección. De pronto la candidatura de Marina Silva se puede dar en el PT, aunque estaba distanciada”, afirmó Jaramillo.
El investigador añadió que ve difícil una alianza de Silva con el PT para vencer a un candidato conservador, que según las encuestas será el diputado y excapitán del ejército, Jair Messias Bolsonaro.
“Aunque el PT haya anunciado que va a haber una apelación, me parece difícil pensar en era con él no iban con nadie”, destacó Jaramillo.
Los brasileños tienen como su candidato favorito a Lula a nueve meses de las elecciones. La encuesta sobre la intención de voto en la próxima elección presidencial de la firma Datafolha muestra ese fenómeno. El expresidente lideró el sondeo con el 36%, seguido por Bolsonaro con el 18% y Silva con el 10%.
La próxima elección presidencial también tendrá en el centro del debate a la corrupción. Jaramillo aseguró que ese problema en Brasil tiene que ver con la cultura política del país que cada día es menos aceptada por el electorado.
El investigador sostuvo que las marchas de los brasileños contra la corrupción se han intensificado desde hace cinco años.
“Desde 2013 cuando en la Copa de Confederaciones de fútbol vimos a millones de brasileños en las calles creo que hay menos tolerancia de la sociedad brasileña a la corrupción”, aseveró el investigador.