Alex Jensen
14 de agosto de 2017•Actualizar: 15 de agosto de 2017
Este lunes el presidente surcoreano, Moon Jae-in, descartó una guerra en la península coreana, incluso después de admitir que la amenaza norcoreana había llegado a un nivel sin precedentes.
“Nunca más podemos volver a tener una guerra en la península coreana”, dijo durante una reunión en la oficina presidencial, seguida de una charla con el general Joseph Dunford, Jefe de Estado Conjunto de los EEUU.
El presidente estadounidense, Donald Trump, causó conmoción la semana pasada cuando dijo que Corea del Norte se enfrentaría a “fuego y furia” si llegase a amenazar a su país – Pyongyang respondió elaborando un plan para disparar un misil balístico a las aguas cercanas a la isla de Guam, donde se encuentran estacionados varios militares de EEUU.
“Llamo a Corea del Norte a cesar inmediatamente todas las provocaciones y amenazas, y a dejar de empeorar la situación”, dijo Moon durante su reunión semanal con altos consejeros, según la agencia de noticias Yonhap.
Moon, quien inicio su mandato en mayo de este año, añadió que está “seguro de que los EEUU también reaccionarán de manera calmada y responsable a la situación actual”.
Durante su charla con Dunford, Moon reiteró que busca cooperar con Pyongyang, pero añadió que las condiciones de seguridad en la península constituyen “una amenaza más real, seria y urgente que nunca debido a los avances en tecnología balística de Corea del Norte”.
Por su parte, el ministro de defensa surcoreano, Song Young-moo, descalificó las posibilidades de que el norte disparara un misil cerca de Guam. En un reporte emitido por el Comité de Defensa del Parlamento, Song expresó que las posibilidades son extremadamente bajas.