Servet Günerigök
21 Junio 2019•Actualizar: 23 Junio 2019
La Administración Federal de Aviación (FAA) de Estados Unidos prohibió este jueves a las aerolíneas de su país volar sobre el espacio aéreo controlado por Irán, según reportó la agencia de noticias Reuters.
La medida se produjo después de que un dron no tripulado de Estados Unidos fuera derribado por el Ejército de Irán en el Estrecho de Ormuz.
La orden de emergencia cubre los territorios del Estrecho de Ormuz y el Golfo de Omán, que se ha convertido recientemente en el escenario de las crecientes tensiones entre Washington y Teherán.
Irán y Estados Unidos están en desacuerdo con respecto al lugar desde donde fue derribado el dron. Teherán asegura que el avión estaba invadiendo su espacio aéreo, mientras que Washington afirma que fue en espacio aéreo internacional.
La agencia de aviación también emitió un aviso por separado a los operadores, diciendo que la aeronave civil más cercana estaba a unas 45 millas náuticas (51 millas) del avión no tripulado de vigilancia que fue derribado por un sistema iraní de misiles tierra-aire.
“Había varios aviones de aviación civil operando en el área en el momento de la intersección”, dijo la agencia, según Reuters.
La agencia expresó su preocupación por la actividad militar cercana a las rutas de aeronaves civiles de gran volumen y la disposición de Teherán de usar misiles en el espacio aéreo internacional.
Ese mismo día, los líderes del Congreso de Estados Unidos fueron invitados por la Casa Blanca a una sesión informativa de la Sala de Problemas sobre Irán, y el presidente Donald Trump dijo al público que “informaría” si Washington decidía atacar a Teherán.
El Mando Central de los Estados Unidos (CENTCOM) dijo este jueves que un avión de vigilancia había sido “derribado por sistema de misil tierra-aire mientras operaba en espacio internacional aéreo sobre el Estrecho de Ormuz”.
El Northrop Grumman RQ-4 Global Hawk, un vehículo de gran altitud no tripulado, es utilizado por la Armada de Estados Unidos para propósitos de reconocimiento.
Después del incidente, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió en su cuenta de Twitter que “Irán cometió un gran error”.
Esta serie de declaraciones se ha dado en medio de una creciente hostilidad entre Washington y Teherán en el Golfo Pérsico.
Las tensiones entre Washington y Teherán han aumentado progresivamente desde el año pasado, cuando Estados Unidos decidió retirarse unilateralmente del importante acuerdo nuclear que fue firmado en 2015 entre Irán y los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU más Alemania.
Como parte de su “campaña de presión máxima”, la administración de Trump ha emprendido una serie de acciones que buscan acabar con el acuerdo, incluida la reimposición de sanciones petroleras a Irán.
Estados Unidos también ha aumentado su presencia militar en Oriente Medio, desplegando un equipo de ataque, baterías de misiles Patriot, justificando sus acciones por las presuntas amenazas de Irán.
Este lunes, la administración de Trump anunció que enviaría a otros 1.000 soldados a Oriente Medio.
*Daniela Mendoza contribuyó con la redacción de esta nota.