EEUU estudia sanciones contra Birmania por crisis rohinyá
“Cualquier persona o entidad responsable de este tipo de atrocidades debe rendir cuentas”, dice la portavoz del Departamento de Estado.
WASHINGTON
Estados Unidos está considerando nuevas medidas y sanciones contra los militares de Birmania por la violencia en el estado de Rakáin, dijo el lunes el Departamento de Estado.
“Es necesario que los individuos y las entidades responsables de estas atrocidades, incluyendo los actores no políticos y entidades de control, rindan cuentas”, dijo Heather Nauert, la vocera del Departamento de Estado en un comunicado.
“Expresamos nuestra gran preocupación por los recientes hechos en ocurridos en el estado de Rakáin en Birmania, la violencia y los traumáticos abusos que los rohinyá y otras comunidades han soportado”, dijo Nauert.
Los rohinyá, descritos por la ONU como el pueblo más perseguido del mundo, han enfrentado el temor a ataques desde que decenas de personas murieron en la violencia comunal en 2012.
La ONU ha documentado violaciones masivas en grupo, asesinatos, incluso de bebés y niños pequeños, brutales palizas y desapariciones cometidas por personal de seguridad. En un informe, los investigadores de la ONU dijeron que tales violaciones podrían haber constituido crímenes de lesa humanidad.
"Estamos explorando mecanismos de rendición de cuentas disponibles bajo la ley estadounidense que incluyen sanciones específicas de la (ley) Global Magnitsky", seguró Nauert, refiriéndose a esta sanción que es una versión ampliada de la Ley Magnitsky, aprobada por el Congreso de Estados Unidos en 2012, que impuso prohibiciones de visa y congelamiento de activos a funcionarios rusos vinculados con la muerte del contador ruso Sergei Magnitsky en una prisión de Moscú en 2009-.
Dichas medidas incluyen la eliminación de las exenciones de viaje para militares actuales, y antiguos, en Birmania y el bloqueo de las unidades y oficiales en el norte del estado de Rakáin de la asistencia de EEUU.
"Hemos cancelado las invitaciones para que las fuerzas de seguridad de alto rango birmanas asistan a eventos patrocinados por los EEUU", agregó la vocera.
Además Nauert hizo hincapié en que EEUU, en cooperación con socios internacionales, ha pedido a Birmania permitir el acceso de la Misión de Investigación de la ONU, las organizaciones humanitarias internacionales y los medios de comunicación al área donde está ocurriendo la confrontación.
Desde el 25 de agosto, un estimado de 603.000 rohinyás han cruzado desde el estado occidental de Rakáin en Birmania hasta Bangladés, según la ONU.
"El Gobierno de Birmania, incluidas sus fuerzas armadas, debe tomar medidas inmediatas para garantizar la paz y la seguridad, implementar compromisos para garantizar el acceso humanitario a las comunidades con necesidades urgentes, facilitar el regreso seguro y voluntario de quienes huyeron, o fueron desplazados, en el estado de Rakáin y abordar las causas de la discriminación sistemática contra los rohinyá mediante la implementación de las recomendaciones de la Comisión Asesora de Rakáin, que incluye proporcionar un camino hacia la ciudadanía de este grupo. Estamos listos para apoyar estos esfuerzos ", agregó la declaración.
*María Paula Triviño contribuyó a la redacción de esta nota.
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