Michael Hernández
09 Febrero 2019•Actualizar: 09 Febrero 2019
Funcionarios estadounidenses están considerando enviar a presuntos combatientes Daesh a la polémica prisión militar en la Bahía de Guantánamo, Cuba, mientras Washington se prepara para retirarse de Siria, según un informe.
Los combatientes sirios respaldados por EEUU tienen aproximadamente 1.000 sospechosos de Daesh bajo custodia y han advertido que es posible que no puedan seguir reteniendo a los detenidos luego de la retirada militar en Siria.
Si los detenidos no pueden ser repatriados a sus países de origen, el Departamento de Estado le dijo a The Associated Press que podrían ser transferidos a Guantánamo para mantenerlos "donde sea legal y apropiado".
"La Estrategia Nacional de Lucha contra el Terrorismo de la Administración deja muy en claro que la detención incluida en la Ley de Conflictos Armados, incluso en Guantánamo, sigue siendo una herramienta importante y efectiva contra el terrorismo", dijo el Departamento a la AP el jueves.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha adoptado un enfoque muy diferente al centro de detención que su predecesor, Barack Obama, quien trabajó para cerrar la prisión.
Obama no pudo hacerlo en medio de un fuerte rechazo del Congreso y preocupaciones de seguridad nacional, pero pudo facilitar la transferencia a terceros países de cientos de detenidos que fueron absueltos por una revisión interinstitucional. En total, 41 prisioneros estaban en el sitio cuando Obama dejó el cargo.
EEUU ha recibido críticas por su uso de la prisión donde los reclusos se encuentran recluidos sin cargos, y donde se ha registrado una historia bien documentada de tortura, sobre todo por un informe del Senado cuyo resumen ejecutivo se publicó en 2014.
Pero Trump se ha referido en varias ocasiones de manera positiva acerca de las instalaciones, firmando una orden ejecutiva poco después de asumir el cargo en 2017 para mantener a Guantánamo abierto después de comprometerse en la campaña electoral con "llenarla con algunos tipos malos".
Si el gobierno de Trump enviara a los detenidos de Daesh a Guantánamo, sería la primera vez que el sitio recibiera nuevos prisioneros en más de una década.
Por otra parte, Estados Unidos ha pedido en repetidas ocasiones a los gobiernos extranjeros que repatríen a los ciudadanos estadounidenses sospechosos de luchar en nombre de Daesh. Sin embargo, hay una oposición generalizada entre la mayoría de estos países, dejando a miles de sospechosos y sus familias en el limbo.
*Maria Paula Triviño contribuyó con la redacción de esta nota.