Santiago Serna
18 Septiembre 2017•Actualizar: 19 Septiembre 2017
El secretario de Estado de Estados Unidos, Rex Tillerson, aseguró que su país está evaluando la posibilidad de cerrar temporalmente la embajada de EEUU en Cuba, por cuenta de los quebrantos de salud que están sufriendo 21 funcionarios de su país.
Según la Secretaría de Estado, las víctimas presentan pérdidas auditivas permanentes, conmociones cerebrales, náuseas, jaquecas y dolores agudos en los oídos, debido a un supuesto ataque sónico de un arma electromagnética.
Los síntomas que presentan los ciudadanos estadounidenses están siendo evaluados. “Se trata de un asunto muy serio por el daño que algunos individuos han sufrido. Algunos de ellos han sido repatriados", indicó Tillerson.
“Los diagnósticos incluyen ligeras lesiones cerebrales de origen traumático y pérdida permanente de audición, pérdida de equilibrio, fuertes migrañas, problemas cognitivos y edemas cerebrales”, confirmó la American Foreign Service.
“A pesar de los problemas físicos de estos funcionarios, me parece inviable este escenario hipotético impuesto por Donald Trump, en el que se maximizan sus comportamientos salidos de tono. No creo que Trump tenga, en un mediano plazo, la legitimidad institucional para hacerlo. Ahora bien, donde esto ocurra, traería unas consecuencias muy negativas para la región, en la medida en que nos devolveríamos a la época de los bloqueos que plantaba EEUU en la segunda mitad del siglo XX”, dijo Carlos Arias, especialista en opinión pública y docente de la Maestría en Comunicación Política de la Universidad Externado a la Agencia Anadolu.
Tras la revolución cubana liderada por Fidel Castro y Ernesto ‘El Che’ Guevara en 1959, ambos países quebraron sus relaciones diplomáticas por más de 50 años.
“Los efectos para América Latina serían bastante complejos debido a que Cuba ya está en un proceso de democratización y acercamiento a Estados Unidos en sus dinámicas neoliberales. La salida del cuerpo diplomático de la isla puede servir de excusa para ejercer un efecto dominó en otros países de Latinoamérica. Y frente a esta opción, las naciones del sur deberían apoyar a Cuba y establecer un papel de resistencia a las arbitrarias decisiones políticas de EEUU”, concluyó Arias.
Bajo la presidencia de Barack Obama, el país norteamericano abrió de nuevo su embajada en la isla en 2015.
Por su parte, Canadá también comunicó que algunos de sus diplomáticos en Cuba sufrieron daños auditivos y que “están trabajando para determinar cuáles fueron los causantes de los daños”. Tampoco descartan la hipótesis de un ataque sónico.