Susana Patricia Noguera Montoya
18 Septiembre 2018•Actualizar: 18 Septiembre 2018
Al menos 31 personas han muerto debido a la depresión tropical Florence que además ha causado daños estimados en miles de millones de dólares en diversas zonas en el sureste de Estados Unidos.
Según el Centro Nacional de Huracanes (NHC), el fenómeno climático “sigue produciendo fuertes lluvias”, con “inundaciones catastróficas” en Carolina del Norte y del Sur y posibles “inundaciones repentinas” en Delaware, Maryland y Pensilvania.
Florence continuará debilitándose al avanzar hacia el noreste el martes, señaló el Servicio Meteorológico Nacional (NWS), pero pronosticó “lluvias intensas” y “abundantes inundaciones fluviales” en las Carolinas y el sur de Virginia durante los próximos días.
El gobernador de Carolina del Norte, Roy Cooper, indicó en una rueda de prensa que se trata de “una tormenta épica que continúa, algunas áreas aún no han sufrido la peor inundación”.
Carolina del Norte es hasta ahora el estado más afectado con un saldo de 25 víctimas mortales desde que Florence, que en ese momento era un huracán categoría 1, tocó tierra el viernes en la costa atlántica.
Más de 10 ríos en ese estado se han desbordado o amenazaban con subir a niveles críticos. Las fuertes lluvias ocasionaron que medio millón de casas perdieran el servicio de electricidad.
Las autoridades advirtieron a los habitantes de las zonas afectadas no viajar en carro ya que las inundaciones repentinas podrían dejarlos atrapados.
“Esta tormenta no ha terminado y grandes inundaciones podrían producirse durante toda la semana”, dijo en redes sociales la secretaria de Seguridad Interior, Kirstjen Nielsen.
Carolina del Sur ya cuenta con una declaración de desastre natural firmada por el presidente Donald Trump. El mandatario estadounidense además dijo que visitaría las áreas afectadas “pronto”.