Sergio García
09 Octubre 2017•Actualizar: 10 Octubre 2017
El gobierno cubano le hizo un homenaje al guerrillero argentino nacionalizado cubano, Ernesto ‘Che’ Guevara, en la conmemoración del quincuagésimo aniversario de su muerte. El evento se cumplió al frente del mausoleo que alberga los restos del líder revolucionario en la ciudad de Santa Clara. Unas 70.000 personas participaron en la cita.
El vicepresidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, aseguró que el líder guerrillero fue un guía de la revolución de su país y un ejemplo para las generaciones cubanas.
“El Che no ha muerto, como querían sus asesinos, sino que pervive en su obra, en el pueblo que lo admira y sigue su ejemplo. Las hazañas y proezas de este pueblo demuestran cuánto se ha hecho por continuar su legado”, afirmó Díaz-Canel.
El vicepresidente se refirió a Estados Unidos en su discurso y aseguró que el gobierno estadounidense pretende abrir paso al capitalismo y al imperialismo en Cuba y en su principal aliado en la región, Venezuela.
“La historia nos enseña que cuando un proyecto revolucionario social, diferente, más justo y más humano se pone en marcha, enseguida tropieza con enormes dificultades, fuertes presiones económicas y diplomáticas, campañas mediáticas de desprestigio y difamación, incluso la amenaza de intervención militar para castigar su osadía”, aseveró Díaz-Canel.
El presidente cubano Raúl Castro no se pronunció en el homenaje y depositó una rosa blanca sobre el mausoleo de los restos del revolucionario argentino. La tumba del ‘Che’ Guevara fue inaugurada en octubre de 1997 y ha sido visitada por unos 4,7 millones de personas, según el gobierno cubano.
El ‘Che’ Guevara fue uno de los dirigentes de la revolución cubana que derrocó al gobierno militar de Fulgencio Batista en 1959.
El líder guerrillero comandó la batalla de Santa Clara que desencadenó la caída del mandato de Batista, quien huyó a República Dominicana una vez las fuerzas insurgentes se tomaron la ciudad.
Guevara sirvió en sus primeros años como director del Banco Central y Ministro de Industria del gobierno cubano establecido por Fidel Castro tras la huida de Batista. El líder guerrillero fue asesinado el 9 de octubre de 1967 por fuerzas militares de Bolivia.