Ahmad Adil y Dildar Baykan
13 Octubre 2017•Actualizar: 14 Octubre 2017
La Corte Suprema de la India suspendió este viernes, y hasta el 21 de noviembre, el plan del Gobierno para deportar a los musulmanes rohinyá.
“No podemos ignorar el sufrimiento de las mujeres y los niños”, dijo la Corte Suprema, que añadió que quiere encontrar un balance entre los derechos humanos y la seguridad nacional.
“La Constitución está basada en valores humanitarios. El Estado cumple un rol multi-prolongado”, reportó India Today.
En una declaración entregada a la Corte Suprema a mediados de septiembre, el Gobierno justificó su plan para deportar a los refugiados, diciendo que su presencia tiene consecuencias serias en la seguridad nacional.
El Gobierno dijo que planeaba deportar 40.000 refugiados rohinyás de la India. A pesar de críticas contra el plan, se dice que 39 rohinyás fueron deportados en las últimas semanas.
El periódico bangladesí Dhaka Tribune Daily señaló este viernes que la seguridad fronteriza de la India deportó otros 18 refugiados hacia Bangladés este viernes, a pesar de la decisión de la Corte Suprema.
Nazrul Islam, portavoz del primer ministro de Bangladés, dijo en un comunicado que entre los 18 deportados había niños.
Desde el 25 de agosto, más de 536.000 rohinyás han cruzado la frontera desde el estado de Rakáin, al occidente de Birmania, hacia Bangladés, según la ONU.
Los refugiados se escapan de una nueva operación de seguridad en la cual las fuerzas armadas y hordas de budistas han asesinado hombres, mujeres y niños, saqueado hogares y quemado aldeas enteras. Según Bangladés, cerca de 3.000 rohinyás han muerto en las operaciones.
Los rohinyá, descritos por la ONU como el grupo de personas más perseguidas del mundo, se enfrentan a crecientes temores de ser atacados luego de que docenas fueran asesinados, víctimas de violencia comunitaria en el 2012.
*Ahmed Fawzi Mostefai contribuyó a la redacción de esta nota