Barry Ellsworth
15 Diciembre 2017•Actualizar: 15 Diciembre 2017
Los canadienses han donado 12.5 millones de dólares canadienses (CAD) (equivalentes a USD 9.73 millones) a fundaciones de caridad registradas que buscan ayudar al pueblo rohinyá, haciendo que el total de contribuciones hechas por el país a esta causa sume CAD 50 millones (USD 38.9 millones), anunció el gobierno este miércoles.
Los fondos son necesitados con urgencia, ya que más de 646.000 rohinyás han cruzado la frontera desde el estado Rakáin, en Birmania, a Bangladés desde el 25 de agosto, según las Naciones Unidas. Los refugiados escapan de una nueva operación de seguridad en la cual las fuerzas armadas y hordas de budistas han asesinado hombres, mujeres y niños, saqueado hogares y quemado aldeas enteras.
“Mediante las noticias, los canadienses han visto lo que vemos todos los días, las necesidades de miles de niños rohinyás y sus familias, quienes se han escapado de la violencia en Birmania y han buscado seguridad en Bangladés”, dijo David Morley, presidente de Unicef Canadá.
“El anuncio sobre el apoyo de Canadá a los rohinyás llegó en un momento crítico”.
La ministra de Desarrollo de Canadá, Marie-Claude Bibeau, quien hizo el anuncio el miércoles, dijo que CAD 12.5 millones habían sido donados a varias fundaciones de caridad entre el 25 de agosto y el 28 de noviembre, y que el gobierno iba a igualar cada dólar donado, haciendo que el total fuera de CAD 25 millones.
El gobierno canadiense ya había donado CAD 25 millones en el 2017, llevando el total de donaciones para ayudar a los rohinyás a CAN 50 millones.
El gobierno destacó que ahora Canadá es el país que más dinero ha donado para ayudar a los rohinyás.
“Los canadienses siguen mostrando su solidaridad y su carácter como gente generosa y con compasión”, dijo Bibeau. “Sus contribuciones ayudarán a que nuestros aliados respondan a las crecientes necesidades humanitarias en Birmania y Bangladés, enfocándose especialmente en las mujeres y las niñas, quienes son las que más han sufrido por esta crisis".
La Agencia de Cooperación y Coordinación de Turquía (TIKA) ha estado distribuyendo comida a los refugiados en Cox's Bazar, Bangladés, durante tres meses, bajo órdenes del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, dijo un oficial de TIKA a la Agencia Anadolu.
El ministro de Relaciones Exteriores de Bangladés, Abul Hasan Mahmoud Ali, calificó las masacres como un “genocidio” y dijo que cerca de 3.000 rohinyás han muerto en las operaciones.
Los rohinyás, descritos por la ONU como el grupo de personas más perseguidas del mundo, se enfrentan a crecientes temores de ser atacados después de que docenas fueran asesinados, víctimas de violencia comunitaria en el 2012.
La ONU documentó violaciones masivas, asesinatos, palizas brutales y desapariciones. Representantes de la comunidad rohinyá dijeron que aproximadamente 400 personas han muerto en las operaciones.
*Ahmed Fawzi Mostefai contribuyó con la redacción de esta nota.