18 Mayo 2018•Actualizar: 18 Mayo 2018
El Fondo de las Naciones Unidas para la infancia (Unicef) publicó este jueves un nuevo reporte en el que informó que cada día nacen al menos 60 bebés rohinyá en los campamentos de refugiados de Bangladés en donde se enfrentan a una serie de inseguridades y carencia de servicios médicos.
De acuerdo con el informe, en los últimos nueve meses, más de 16.000 bebés rohinyá han nacido en los albergues informales construidos para refugiados de esa comunidad musulmana en Cox's Bazar, Bangladés.
“Cerca de 60 bebés al día dan su primer respiro en condiciones espantosas, lejos del hogar, con madres que han sobrevivido al desplazamiento, la violencia, el trauma y, a veces, la violación”, destacó Edouard Beigbeder, representante de Unicef en Bangladés.
“Esto está lejos de ser el mejor comienzo en la vida”, agregó Beigbeder.
De todos los bebés nacidos en los campamentos desde septiembre del año pasado, cuando los rohinyá huían de una brutal represión en la vecina Birmania, solo unos 3.000, o uno de cada cinco, fueron atendidos en centros de salud. El documento estima que solo el 18% de las madres actualmente dan a luz en centros de salud.
El informe también advirtió que, debido a la falta de documentación adecuada y registro al nacer, los niños pueden ser excluidos del acceso a la educación, la atención médica y la seguridad social.
Desde el 25 de agosto de 2017, más de 750.000 musulmanes rohinyá han cruzado la frontera desde el estado de Rakáin, al occidente de Birmania, hacia Bangladés, según la ONU.
Los refugiados escapan de operaciones en las cuales las Fuerzas Armadas y hordas de budistas han asesinado hombres, mujeres y niños, saqueado hogares y quemado aldeas enteras.
Según Médicos Sin Fronteras, por lo menos 9.000 rohinyás murieron en el estado de Rakáin desde el 25 de agosto hasta el 24 de septiembre.
En un reporte, publicado en diciembre de 2017, la organización humanitaria dijo que el 71,7 % de esas muertes (o 6.700) fueron violentas, incluyendo las de 730 niños menores de cinco años.
Los rohinyás, descritos por la ONU como el grupo de personas más perseguidas del mundo, se enfrentan a crecientes temores de ser atacados luego de que docenas fueran asesinados, víctimas de la violencia comunitaria en el 2012.
La ONU documentó violaciones masivas, asesinatos, palizas brutales y desapariciones. Representantes de la comunidad rohinyá dijeron que aproximadamente 400 personas han muerto en las operaciones.
*Daniela Mendoza contribuyó con la redacción de esta nota.