El ministro del Interior de Bangladés, Asaduzzaman Khan Kamal, pidió presionar diplomáticamente a Bangladés para asegurar la repatriación de los refugiados rohinyás.
Desde el 25 de agosto, más de 607.000 rohinyás han cruzado la frontera desde el estado Rakáin, al occidente del país, hacia Bangladés, según la ONU.
Los refugiados se escapan de una nueva operación de seguridad en la cual las fuerzas armadas y hordas de budistas han asesinado hombres, mujeres y niños, saqueado hogares y quemado aldeas enteras. Según Bangladés, cerca de 3.000 rohinyás han muerto en las operaciones.
“Si cesa la presión internacional, Birmania no hará nada”, dijo a la Agencia Anadolu Khan Kamal.
“Si los rohinyás no pueden regresar, tienen un futuro difícil”, dijo el ministro, quien añadió que su Gobierno se está esforzando en asegurar un retorno seguro de la minoría musulmana a Birmania.
Una delegación bangladesí de 12 miembros, encabezada por el ministro, visitó Birmania el 23 de octubre para discutir el proceso de repatriación de los rohinyás.
Durante la visita, ambos países firmaron un memorando de entendimiento para mejorar la cooperación fronteriza.
“La repatriación de quienes escaparon a Bangladés aún necesita más negociaciones…”, dijo a la Agencia Anadolu Tin Myint, secretario permanente de Birmania para Asuntos Internos.
El rol de Turquía
M Sakhawat Hussain, un analista de seguridad, cuestionó la sinceridad de las autoridades birmanas. “Birmania asiste a las charlas bilaterales con Bangladés solo por la atención mediática internacional”, aseguró.
Al aplaudir el rol de Turquía en destacar la situación de los rohinyás, Hussain insinuó que todavía hay una necesidad de involucrar a los Estados miembros de la Organización de Cooperación Islámica, especialmente Arabia Saudita, para presionar a las autoridades de Birmania.
Turquía ha estado a la cabeza en la provisión de ayuda a los refugiados rohinyás, y el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, habló de la situación que atraviesa la minoría étnica en la ONU.
El Dr. Imtiaz Ahmed, analista de migraciones y refugiados y profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad de Daca, le dijo a la Agencia Anadolu: “Si no alzamos nuestra voz a nivel internacional, Birmania seguirá ignorando el proceso de repatriación”.
“Nada va a salir de las charlas bilaterales. Pueden continuar, pero necesitamos internacionalizar el tema”, añadió.
Imtiaz Ahmed sugirió que Bangladés podría enviar su delegación a la China, la India, y a los Estados miembros de la Asociación de Estados del Sudeste Asiático (ASEAN) para convencerlos de presionar a Birmania para que comience el proceso de repatriación lo más pronto posible.
Los rohinyá, descritos por la ONU como el grupo de personas más perseguidas del mundo, se enfrentan a crecientes temores de ser atacados luego de que docenas fueran asesinados, víctimas de violencia comunitaria en el 2012.
Una operación llevada a cabo en octubre pasado en Mangdaw, donde los rohinyá comprometen la mayoría de la población, llevó a la redacción de un reporte sobre violación de derechos humanos por parte de las fuerzas de seguridad birmanas en la ONU, que indicó la existencia de crímenes en contra de la humanidad.
La ONU documentó violaciones masivas, asesinatos, palizas brutales y desapariciones. Representantes de la comunidad rohinyá dijeron que aproximadamente 400 personas han muerto en las operaciones.
*Ahmed Fawzi Mostefai contribuyó con la redacción de esta nota
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