Santiago Serna Duque
19 Abril 2019•Actualizar: 22 Abril 2019
En el marco del velorio del expresidente de Perú, Alan García, quien se suicidó el pasado miércoles en Lima, una de sus hijas -Luciana García Nores- leyó una misiva que el exmandatario dejó antes de su muerte.
En la misma, el exjefe de Estado peruano subrayó: “Cumplí con la misión de conducir el aprismo al poder en dos ocasiones e impulsamos su fuerza social. Creo que esa fue la misión de mi existencia teniendo raíces en la sangre de ese movimiento. Por eso, y por los contratiempos del poder, nuestros adversarios optaron por la estrategia de criminalizarme por más de 30 años, pero jamás encontraron nada y los derroté nuevamente porque nunca encontrarán más que sus frustraciones y especulaciones”.
“No hubo ni habrá cuentas, ni sobornos, ni riquezas. La historia tiene más valor que cualquier riqueza material. Nunca podría haber precio suficiente para quebrar mi orgullo de aprista y de peruano. Por eso repetí: 'otros se venden, yo no'. Cumplido mi deber en la política y en las obras hechas en favor del pueblo, alcanzadas las metas que otros gobiernos y países no han logrado, no tengo porque aceptar vejámenes. He visto a otros desfilar esposados, guardándose su miserable existencia, pero Alan García no tiene por qué sufrir esas injusticias y circos”, agregó la carta.
“Por eso les dejo a mis hijos la dignidad de mis decisiones y a mis compañeros una señal de orgullo y mi cadáver como una muestra de mi desprecio hacia mis adversarios porque ya cumplí la misión que me impuse. Que Dios, ante quien voy con dignidad, proteja a los de buen corazón y a los más humildes”, concluye el texto.
García se disparó en la cabeza cuando agentes de la División de Investigación de Delitos de Alta Complejidad llegaron a su vivienda, en el barrio limeño de Miraflores, para detenerlo.
Una investigación periodística en Perú aseguró que Luis Nava, secretario de presidencia durante el segundo periodo de Alan García, habría recibido USD 4 millones en sobornos pagados por la constructora brasileña Odebrecht.
El portal IDL Reporteros aseguró que la mayoría de los sobornos están relacionados con la construcción de las líneas 1, 2 y 3 del Metro de Lima, que fueron adjudicados a la empresa brasileña.