Economía

Las razones del default selectivo de la Argentina

Luego de las medidas anunciadas por el nuevo ministro de Hacienda Hernán Lacunza, Argentina fue declarada en default selectivo por Standard & Poor's.

Emiliano Limia   | 30.08.2019
Las razones del default selectivo de la Argentina Peso argentino. (Banco Central de la República de Argentina - Handout - Agencia Anadolu).

BUENOS AIRES

Por: Emiliano Limia

Los anuncios que hizo este miércoles el ministro de Hacienda Hernán Lacunza, en los que se incluye la renegociación de la deuda con el FMI (USD 57 mil millones), la extensión de plazos de los vencimientos de deuda a corto plazo, y bonos bajo legislación nacional y extranjera, generaron sorpresa en los mercados y mucha incertidumbre acerca de lo que pueda suceder los próximos días.

Dichas medidas fueron tomadas por los mercados como un reconocimiento del estado de cesación de pagos que tiene la Argentina. En este sentido, Standard & Poor’s, una de las calificadoras de riesgo en servicios financieros más prestigiosas de EEUU, determinó este jueves que los bonos de la deuda Argentina cayeron en default selectivo.

Esto era previsible dado el hecho que Argentina decidió extender los plazos para pagar sus deudas de manera unilateral y sin ningún tipo resarcimiento para los tenedores de bonos.

“La reciente calificación de Standard & Poor’s y recientes análisis sobre el estado de las reservas del Banco Central de la República Argentina (BCRA) hacen pensar que la inestabilidad se puede extender siempre y cuando no exista, al menos, alguna clase de acuerdo político”, asegura el politólogo Fernando Domínguez Sardou.

Mientras que la oposición, liderada por Alberto Fernández, culpa al Gobierno por el mal manejo de la crisis cambiaria, inflacionaria y la expansión de la deuda pública como causante de la crisis, el presidente Mauricio Macri culpa al resultado de las elecciones primarias de la crisis.

Incertidumbre política

“Lo que se está viendo hoy es la incertidumbre política de los mercados que le hacen caso al FMI. Tenemos que entender que el FMI, al poner en duda el próximo desembolso de USD 5.400 millones previsto para octubre, el dólar empieza a subir. Los mercados, los fondos de inversión, se fijan en este comportamiento del FMI”, afirma el economista Pablo Kornblum.

“En la economía las expectativas son fundamentales. Lo más importante que debía pasar después del resultado de las elecciones primarias era una transición prolija, un trabajo mancomunado entre Macri y Alberto Fernández, con un discurso común ante el FMI, que ambos hubieran dicho que se iba a pagar y cumplir con lo prometido, cosa que no ocurrió”, señala el experto.

En consonancia, Domínguez Sardou cree que “en la medida que el FMI confirme el desembolso de octubre, se podrán reducir algunas de las incertidumbres. En el medio, tanto Mauricio Macri como Alberto Fernández siguen en campaña, y todos los movimientos que den tienen que ser leídos en esa clave, independientemente de cómo afecten en los mercados y en la institucionalidad del país”.

Al comienzo de esta semana, la misión del FMI que llegó al país mantuvo reuniones también con Fernández y su equipo económico. De aquella reunión se filtró una supuesta información por la que el FMI habría sugerido adelantar las elecciones presidenciales de octubre.

Inmediatamente el FMI emitió un comunicado para desmentir “categóricamente que miembros de la delegación actualmente presentes en Argentina hayan sugerido adelantar las elecciones presidenciales por supuestas preocupaciones acerca de un hipotético 'vacío de poder'. En ningún momento hablaron en éstos términos”.

El presidente Mauricio Macri habló este jueves y se refirió a la necesidad de reducir la incertidumbre: “Tenemos 59 días por delante hasta llegar a las elecciones. Que transcurran de la mejor manera es mi responsabilidad como presidente, pero sabemos muy bien que no depende sólo de un gobierno”, dijo en claro mensaje a la oposición, en especial a Alberto Fernández.

Como contrapartida, Alberto Fernández declaró este mismo jueves a los medios que el Gobierno “debe estar contando los días”, en referencia a la inestabilidad que vive el país.

“Estos enfrentamientos en torno a la responsabilidad como eje dificultan las negociaciones entre los distintos sectores políticos que son necesarias ante las perspectivas del reperfilamiento de los vencimientos de la deuda”, asevera Domínguez Sardou.

“El sistema político argentino nunca previó un escenario político en el cual el presidente se viera en la necesidad de hacer campaña para mejorar su desempeño electoral mientras que, en simultáneo, tuviera que administrar una crisis económica con una previsible transición que se esfuerza en negar”, continúa el politólogo.

“Vamos a tener una transición larga, dos meses largos en los cuales la incertidumbre política reinará, y por lo tanto no sabemos en qué puede desembocar porque la realidad es que no hay dólares. Los exportadores piensan que va a seguir la devaluación entonces no quieren liquidar sus dólares, nadie le presta a la Argentina, y las altas tasas de interés lo único que hacen es generar más demanda de dólares que no puede contrarrestarse con oferta”, infiere Kornblum.

Falta de credibilidad de los mercados

Un ejemplo: el bono BONAR 2020 vence en octubre del año próximo y ofrece una rentabilidad del 98% en dólares. Según especialistas, esto se debe a que se cree que ese bono no va a poder ser pagado por el próximo gobierno.

En otras palabras, existe falta de credibilidad de los mercados hacia la Argentina, no confían en que el Gobierno vaya a honrar los compromisos de deuda el año que viene y por lo tanto los precios de los bonos argentinos se hunden.

Los economistas más pesimistas aseguran que podría haber incluso una hiperinflación si no se equilibran los balances del BCRA.

Por el contrario, con las medidas anunciadas el miércoles se desprende que las reservas del BCRA serán utilizadas para contener el dólar. De hecho, en lo que va de la semana se llevan vendidos más de USD 600 millones (más del 1% de las reservas) para contener la escalada de la moneda.

El pasado lunes la cotización de la divisa estadounidense había comenzado en 57 pesos argentinos, mientras que este jueves cerró en 60 pesos y el dólar futuro para marzo del año que viene se vende a 100 pesos.

El altísimo riesgo país provoca que los inversores decidan desprenderse de bonos y acciones argentinas para comprar dólares, lo que a su vez genera la devaluación del peso argentino.

Como consecuencia de la devaluación, el piso para la inflación sólo para el mes de agosto es del 4% según consultoras privadas, y para septiembre se espera una inercia un poco mayor que rondaría el 4,5%. Es decir, 2019 terminaría con una inflación bastante por encima del 50%.

Para algunos dirigentes las medidas comunicadas por el ministro Lacunza son correctas, aunque llegaron de forma tardía. Para otros, postergar los vencimientos para más adelante es dejarle los problemas al próximo gobierno.

“De cara al futuro, se espera que la inestabilidad continúe mientras la campaña y la transición vayan al compás: los mensajes difícilmente cambiarán, y la situación económica estructural viene arrastrada por ello”, concluye Domínguez Sardou.

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