Política, Cultura

La Fundación que abre las puertas a las 'segundas oportunidades' para presos y pospenados en Colombia

‘Acción Interna’ fue creada en 2013 y ha beneficiado a más de 30.000 personas que hacen parte de la población carcelaria colombiana.

Diego Camilo Carranza Jimenez   | 19.11.2020
La Fundación que abre las puertas a las 'segundas oportunidades' para presos y pospenados en Colombia Johana Bahamón, fundadora y directora ejecutiva de la Fundación Acción Interna, posa para una foto con el equipo del Restaurante Interno en Bogotá, Colombia, el 18 de noviembre, 2020. ( Juancho Torres - Agencia Anadolu )

Colombia

Por: Diego Carranza

“A uno lo rechazan mucho en todo lado por los antecedentes. Le cierran a uno mucho las puertas y no piensan en darle la oportunidad a las personas que quieren cambiar su vida”, afirma Iván Pineda Varela, de 29 años.

“Las oportunidades no son las mismas para una persona que sale de prisión”, reconoce Jhon Camilo Duarte, o conocido como ‘Mugre’, de 30 años.

Estas son palabras de dos personas que han salido de prisión tras cumplir una pena y que deben enfrentar una gran dificultad: la falta de oportunidades y la estigmatización. Pero en Colombia hay una fundación que se encarga de dar “segundas oportunidades” para quienes creyeron que no habría más chances tras las rejas.

Se trata de la Fundación Acción Interna, una organización creada en 2013 para “dignificar y mejorar la calidad de vida” de la población carcelaria y pospenada en el país. Su objetivo es “transformar, reivindicar y reconciliar” a estas personas con la sociedad civil.

Fundación Acción Interna, un camino a la reconciliación y resocialización para los internos en Colombia

“Lo que hacemos en la Fundación es generar espacios de encuentro y reconciliación entre la población carcelaria y la población civil. Toda la población civil está involucrada en estos procesos y tiene un papel muy importante en todo lo que se hace allí”, asegura Johana Bahamón, actriz, empresaria y fundadora de Acción Interna.

Las cárceles, no solo en Colombia sino en Latinoamérica, son iguales y no cumplen con su finalidad que es la resocialización, asegura Bahamón, por lo que “con mayor razón, estas personas se merecen una segunda oportunidad”.

Bahamón es una fiel creyente de que todas las personas, sin distinción alguna, pueden cambiar, rehacer sus vidas y empezar de nuevo, por ello agradece a toda la población carcelaria por permitirle trabajar con ellos.

“Ellos desde hace ocho años me han hecho ver otra visión de mi vida, otro sentido, otra motivación. Yo soy la más agradecida con toda la población carcelaria con la que hemos trabajado porque nos permiten trabajar con ellos de una forma real. Ellos me han enseñado a valorar mucho más y necesitar mucho menos”, afirma.

Historias de vida y esperanza después de la prisión

Crystal Mo’Rissa Stevens es una beneficiaria de la Fundación. Tiene 25 años y nació en Miami, Florida (EEUU), pero viajó engañada a la ciudad de Cartagena por una falsa promesa y fue capturada días más tarde. Le impusieron una pena de cuatro años.

Ver también: "Historias Privadas de la Libertad", el libro que plasma la esperanza en las cárceles colombianas

Un mes después conoció a Johana, quien la invitó a cantar en el Restaurante Interno, en la cárcel de mujeres de San Diego en Cartagena, el único restaurante del mundo atendido por mujeres presas. Crystal aceptó y el 31 de diciembre de 2017 cantó por la celebración de año nuevo. Luego lo hizo en otras ocasiones. Pero después de seis o siete meses fue trasladada a Bogotá, al Buen Pastor. Cuando ocurrió eso, perdió toda la esperanza, hasta que se enteró que la Fundación también estaba en la capital colombiana.

“Empecé a participar en talleres de danzas y teatro. Después de siete meses, logré la libertad condicional y aún trabajo con el restaurante y la Fundación”, señala.

Crystal salió de la cárcel dos años y dos meses después con una medida de libertad condicional. Ahora está terminando de cumplir su pena antes de poder salir del país. Su meta es usar sus talentos, la música o las artes, para compartir su historia y ser inspiración para niños y niñas y evitar que caigan en trampas como la que ella cayó.

Otra historia es la de Iván, de 29 años, que estuvo preso por 27 meses por el delito de receptación (personas que compran objetos robados y hacen negocios con ello, como celulares, motos, ciclas, etc.). Pineda conoció la Fundación Acción Interna por un amigo.

“Tenía ganas de cambiar, estaba aburrido de andar en malos pasos y mi amigo me habló de Acción Interna. Ya fui a la Universidad del Rosario, gracias a Johana hice un diplomado en participación y ciudadanía, he estudiado habilidades básicas en atención al cliente, herramientas digitales en el mundo laboral y ahora estoy en un proyecto de gastronomía. Estoy muy motivado acá con el restaurante”, relata.

Pero aunque su meta es estudiar derecho y convertirse en abogado, asegura que está “contento” por su trabajo, “porque a uno lo rechazan mucho en todo lado por los antecedentes. Le cierran a uno mucho las puertas y no piensan en darle la oportunidad a las personas que quieren cambiar su vida, y eso es lo que hacen acá en este restaurante y en Acción Interna, le dan a uno la oportunidad”.

“Sí, yo quiero llegar a ser uno de los mejores abogados de acá de Bogotá”, afirma.

Jhon Duarte, o ‘Mugre’, tiene 30 años. Hace pocos meses salió de la cárcel luego de pagar siete años en prisión, desde los 21 años. Estuvo muchos años en las calles y en la delincuencia.

Según cuenta Duarte, llegó a la Fundación y lo recibieron “con las puertas abiertas”. “Es muy agradable que después de usted pasar tantas necesidades y dificultades, el que una persona totalmente desconocida te abra las puertas de su corazón, de su hogar, su confianza… es único”.

Un día, conversando sobre la vida después de dejar el penal, ‘Mugre’ le declaró a un excompañero que era algo verdaderamente “complicado porque las oportunidades no son las mismas para una persona que sale de prisión”.

Pero ese mismo amigo le habló de Fundación Acción Interna, donde logró ingresar. “De verdad fue una de las mejores noticias que recibí, así como el día que supe que iba a recuperar mi libertad. Esto es una bendición y una gran oportunidad para conocer personas, para tener experiencia laboral y poder profesionalizar y conocer más sobre mi arte, el grafiti, el arte”, precisó.

Ahora valora las “cosas sencillas”, estar cerca de su familia y tener una opción para “sacarlos adelante”. Además, gracias a Acción Interna, valora poder seguir haciendo tatuajes, lo que ha descrito como su refugio ante “cosas abruptas, como la calle o la cárcel”.

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Fundación Acción Interna, un camino a la reconciliación y resocialización para los internos en Colombia

John Camilo Duarte, "Mugre", 30 años, quien pasó más de 7 años en la cárcel, ahora en libertad condicional busca nuevas oportunidades como tatuador en Bogotá, Colombia, el 18 de noviembre, 2020. La Fundación Acción Interna, creada en 2013 para gestionar segundas oportunidades a la población carcelaria colombiana, hasta la fecha ha trabajado en 31 cárceles de Colombia ayudando a más de 30.000 personas. El Restaurante Interno es un lugar de talleres donde los internos realizan todo tipo de actividades, desde manualidades, tejido, clases de informática, peluquería y tienda de tatuajes. Pero por la noche, la casa taller interna se convierte en un restaurante donde varios de ellos trabajan y empiezan a labrar nuevas oportunidades.


Y tal vez, una de las historias más representativas y conocidas es la de Claribel Mosquera, madre de Evelyn, una pequeña que prácticamente Johana Bahamón adoptó durante dos años mientras Mosquera terminaba de cumplir intramuros parte de una pena de once años y diez meses por rebelión, por haber pertenecido a un grupo armado durante casi siete años.

Claribel llegó a la Fundación hace dos años, cuando conoció a Johana en el Buen Pastor. Estuvo pagando su condena hasta hace unos días atrás, cuando obtuvo la libertad condicional.

“Johana vio a mi hija y se enamoró de ella. Para mí, fue una segunda oportunidad súper importante. Donde yo he estado, ella ha llegado, ha tenido a Evelyn siempre. El 6 de diciembre de 2019 se la di a ella como acudiente y la sacó de cárcel. Evelyn es la hija de Johana y mía y la vamos a seguir compartiendo”, confiesa.

Al igual que en los casos anteriores, gracias a la oportunidad que le brindó Acción Interna, Claribel Mosquera tiene nuevos sueños y metas: “estudiar farmacéutica y montar mi propio negocio (una farmacia)”.

Estas son solo algunas de las historias de los 118 mil internos que hay en Colombia, seres humanos que, según la Fundación Acción Interna, “merecen una segunda oportunidad”. A la fecha, Johana Bahamón y su equipo han trabajado en 31 cárceles de Colombia, beneficiando a más de 30.000 personas privadas de la libertad.

Pero la familia sigue creciendo, pues por estos días y en medio de la pandemia, la Fundación inauguró la Casa Interna, un espacio de formación y emprendimiento para internos, pospenados, jóvenes del sistema penal adolescente y sus familias con talleres productivos diseñados a raíz de “lo que ellos quieren hacer”.

Esta Casa, ubicada en el barrio Teusaquillo, en Bogotá, incluye el Restaurante Interno, un estudio de tatuajes, una agencia de publicidad, teatro, centro de confección, barbería y un call center, liderados y atendidos por pospenados.

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