Abdullah Aşıran
22 Enero 2018•Actualizar: 23 Enero 2018
Züheyr Alkazzaz, refugiado sirio y artista de vidrio soplado desde la infancia, vive en Gouda, Países Bajos, y quiere transmitir a las generaciones futuras el arte que heredó de sus antepasados.
Este artista de 59 años trabaja en un taller creado por uno de sus colegas holandeses, su técnica de vidrio soplado que tiene más de 2.000 años.
Alkazzaz promueve su arte en escuelas y eventos con un horno móvil especialmente diseñado sobre su remolque.
Antes de la guerra civil en Siria, 15 personas trabajaban en un taller de vidrio soplado en Damasco, según le contó este refugiado a la Agencia Anadolu.
Alkazzaz se refugió en los Países Bajos hace dos años después de un viaje de 40 días, escapando de la violencia y en condiciones difíciles: "Después de mudarme a un campamento de refugiados, encontré el Museo Nacional del Vidrio en Leerdam y un taller de soplado de vidrio. Luego comencé a practicar mi arte con un pequeño horno portátil especialmente diseñado para mí. En nombre del National Glass Museum, expuse el año pasado en el evento Netherlands Design Week, el mayor evento de diseño en el norte de Europa. El espectáculo atrajo un gran interés y una gran cantidad de mis obras se vendieron".
El artista, quien expresó que su apellido significa "cristal" en idioma árabe, dijo: "La herencia del arte de vidrio soplado es muy diferente en Holanda, donde el vidrio se sopla en grupos y de pie, pero estoy sentado con una mano y soplando con una técnica diferente. Quiero enseñar mi arte a estudiantes que estén interesados en estos temas.
Alkazzaz declaró que comenzó a asistir al curso de holandés hace un año con tres niños y agregó que el curso es muy útil y que sigue estudiando para hablar mejor holandés.
*Camilo Hernández contribuyó con la redacción de esta nota.