Política, Análisis

Nuevas dinámicas en el Golfo tras la reconciliación entre Catar y el cuarteto árabe

Las experiencias pasadas demuestran que el equilibrio en la región puede volver a alterarse, especialmente después de una reconciliación tan exprés entre Catar, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos (EAU), Bahréin y Egipto.

Prof. Dr. Giray Saynur Derman   | 14.01.2021
Nuevas dinámicas en el Golfo tras la reconciliación entre Catar y el cuarteto árabe ALULA, ARABIA SAUDITA - ENERO 05: El emir de Catar, jeque Tamim bin Hamad al-Thani (izq), es recibido por el príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohammed bin Salman (der), previo a la 41a Cumbre del Consejo de Cooperación del Golfo en Al-Ula, Arabia Saudita, el 5 de enero de 2021. (---- SOLO USO EDITORIAL - CRÉDITO OBLIGATORIO - "CONSEJO REAL DE ARABIA SAUDITA / HANDOUT - AGENCIA ANADOLU ----)

ESTAMBUL

Por: Giray Saynur Derman

En mayo de 2017, pocos meses después de juramentar su cargo como presidente de EEUU, Donald Trump realizó una visita a Arabia Saudita tras la cual generó un cambio en la política exterior de su país sobre el Golfo, convirtiendo a Catar en el nuevo objetivo de esta política. Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos (EAU), Bahréin y Egipto, conocidos como el cuarteto árabe, acusaron a Catar de fomentar el terrorismo y de entrometerse en sus asuntos internos, cortando sus lazos diplomáticos y dando comienzo a un boicot. Catar, con el apoyo de Turquía, negó sistemáticamente las acusaciones y expresó su disposición a entablar un diálogo para poner fin al estancamiento.

Antes de convertirse en presidente electo, Joe Biden criticó el apoyo de Trump a Arabia Saudita tras el asesinato del periodista Jamal Khashoggi y prometió revisar sus relaciones con Riad. Luego de perder el apoyo de su aliado más importante, Trump, Arabia Saudita se apresuró a reconciliarse con Catar y resolver su crisis con ese país.

Existen varios factores que han desencadenado el cambio en las relaciones diplomáticas en el Golfo Pérsico aparte de la victoria de Biden. Entre estos factores resaltan el fracaso de las monarquías árabes en su lucha geoestratégica en África y Oriente Medio, el nulo resultado de su presión a Catar y su acercamiento con Irán a raíz del boicot de los países árabes.

Como consecuencia, el 5 de enero se celebró la cumbre 41 del Consejo de Cooperación para los Estados Árabes del Golfo (CCEAG) en la ciudad de Al-Ula, al noroeste de Arabia Saudita, que contó con la presencia del Emir de Catar, Tamim bin Hamad Al Thani, quien participó por primera vez desde el comienzo de la crisis.

La cumbre se celebró un día después de que Kuwait anunciara que Arabia Saudita y Catar llegaron a un acuerdo para reabrir el espacio aéreo y las fronteras terrestres y marítimas entre ambas naciones, además de abordar las repercusiones de la crisis del Golfo. La cumbre culminó con la firma de los líderes del Golfo de un acuerdo de reconciliación.

Ver también: Kuwait anuncia que Catar y Arabia Saudita acordaron volver a abrir su espacio aéreo y fronteras

No obstante, las experiencias pasadas demuestran que el equilibrio en la región puede volver a alterarse de manera rápida, especialmente después de una reconciliación tan exprés luego de más de tres años de boicot y de deterioro en las relaciones. Hay que tener en cuenta que durante este periodo, Catar fortaleció sus relaciones con Turquía en diversos ámbitos, desde el económico al militar, y desarrollo sus relaciones con Irán.

En una entrevista con CNN International, el ministro de Exteriores de EAU, Anwar Gargash, se mostró optimista con respecto al acuerdo de reconciliación firmado. “Significa el restablecimiento por completo de la funcionalidad del CCEAG y su resurrección como un bloque político”, afirmó Gargash.

Así mismo, Gargash dijo que el acuerdo pone fin a todas las restricciones y medidas tomadas contra Catar y explicó que el acuerdo contiene reglas sobre asuntos como el no entrometimiento en los temas que afectan a los miembros del Consejo, incluidos el extremismo y el terrorismo.

Con respecto a las 13 condiciones presentadas por el cuarteto, incluidas el cierre del canal de televisión Al Jazeera y la base turca en Catar, Gargash dijo que las condiciones siguen en pie, pero no dejó claro si estas fueron incluidas en el acuerdo o no.

EAU ha sido incapaz generar resultados con su política enemistosa contra Turquía y Catar en los últimos años. Por el contrario, esta actitud no ha hecho sino acercar entre sí aún más a los dos. El intento de acercamiento de EAU a Catar se puede leer en el marco de la crisis en Libia. Turquía se ha desplegado estratégicamente en el Golfo a través de su base militar en Catar, mientras que este apoya la política de Turquía en Libia. Todo esto ha molestado a EAU y Egipto, los cuales apoyan al general golpista Jalifa Haftar en Libia.

Si EAU vuelve a fracasar el intento de debilitar la influencia de Turquía en el Golfo, el emirato podría evaluar aliarse con Turquía y Catar.

Teniendo en cuenta los ejemplos del pasado cercano y la guerra activa en Yemen, el equilibrio en el Golfo puede cambiar en cualquier momento. La EAU que hoy expresa su optimismo por la reconciliación con Catar, mañana podría desarrollar otra estrategia. Las relaciones son frágiles, no solo con EAU, sino que con los demás países que forman el cuarteto. Sin embargo, el esfuerzo por cambiar la estrategia y colaborar con los vecinos en la coyuntura actual hace vislumbrar una luz de esperanza para la región en el horizonte.

*Traducido por Daniel Gallego.

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