Análisis

Los gobiernos que han pagado un alto precio por sus lentas respuestas al COVID-19

La tardía detección de los casos o la lenta respuesta a la emergencia sanitaria por parte de algunos gobiernos ha llevado a un mayor número de contagios y de muertes.

Daniela Alejandra Mendoza Valero   | 01.04.2020
Los gobiernos que han pagado un alto precio por sus lentas respuestas al COVID-19 Fotografía muestran la Plaza Valiasr vacía y las operaciones de limpieza en la ciudad debido al brote de coronavirus (COVID-19) en Teherán, Irán, marzo 16, 2020. Archivo ( Fatemeh Bahrami - Agencia Anadolu)

Colombia

Por Daniela Mendoza.

La pandemia por coronavirus (COVID-19) ya ha cobrado más de 40.000 vidas en el mundo y está cerca de llegar al millón de infectados. Además plantea importantes repercusiones económicas ocasionadas por las medidas de aislamiento.

Desde el inicio del brote en diciembre de 2019, organizaciones internacionales como la ONU y la OMS han advertido sobre las consecuencias que podría tener el virus para la humanidad, que podrían agravarse por la respuesta tardía de algunos gobiernos.

Estos son los países que no reaccionaron a tiempo y ahora son los más afectados por la pandemia:

China

El gigante asiático, cuna del COVID-19, logró contener el brote de la enfermedad, sin embargo entre el pasado 12 de diciembre, cuando se empezaron a reportar los casos, y el 22 de enero, cuando se anunció el cierre "temporal" de aeropuertos y estaciones de trenes, pasaron muchas cosas.

La OMS identificó el virus como un nuevo coronavirus, se reportaron más de 500 casos en el país y tres muertes, además del primer caso en EEUU. Dos días después se empezaron a registrar los primeros casos en Europa.

Para el 26 de enero, ya se habían confirmado 2.700 casos en China y otros 50 naciones en el mundo. Un día después se registraron 100 muertes en el país.

Analistas y funcionarios como Yanzhong Huang, miembro de salud global en el Consejo de Relaciones Exteriores de los Estados Unidos, afirman que la lenta difusión de la información sobre la situación que atravesaba el país contribuyó a una mayor expansión del brote, mientras que Pekín acusó a Washington de reaccionar de manera inapropiada al brote e infundir miedo con la restricción de viajes.

Italia

Según información oficial, el virus llegó por primera vez a Europa por Italia a finales de enero, sin embargo el Ministerio de Salud de ese país reveló posteriormente que desde mediados de ese mes el virus ya estaba presente pero no se le dio mayor importancia por sus síntomas leves. No fueron contabilizados y aislados.

A principios de marzo, el gobierno anunció restricciones en la región de Lombardía y hasta el 9 de marzo las declaró en todo el país, pero para ese momento, la cifra de muertos ya era de 400 personas.

Italia se enfrenta a más de 105.000 casos confirmados que han resultado en más de 13.000 muertes, según datos de la Universidad Johns Hopkins.

Aunque el sistema de salud italiano es considerado como uno de los mejores del mundo según el Global Health Security Index, éste no estaba preparado para manejar una pandemia, ni cuenta con suficientes equipos médicos para la cantidad de casos que se han presentado. Por lo anterior, su índice de mortalidad es significativamente más alto con respecto a otros países que cuentan incluso con más casos como Estados Unidos.

EEUU

El país norteamericano fue uno de los primeros a donde llegó el coronavirus. Se empezaron a registrar casos el 21 de enero y su expansión, inicialmente lenta, se ha acelerado en las últimas semanas.

Entre el 21 de marzo y el 1 de abril, los muertos superaron las 4.000 y los casos pasaron de 100 mil a casi 190 mil. Con estas cifras, Estados Unidos se convertirá en el epicentro de la pandemia.

La falla de Estados Unidos fue no diagnosticar y hacer un mapeo preciso de los contagiados para trabajar en su control, lo que dio como resultado una preparación precaria en lugares como Nueva York, en donde la cifra de muertos supera los 1.100.

Desde enero se advertía que la situación que agobiaba a China llegaría a Estados Unidos, urgiendo mayor preparación por parte de la administración, pero esta calificó las advertencias como una “farsa” de parte de los demócratas para frustrar la reelección de Trump.

El mandatario dijo además, en un principio, que el virus era otro tipo de influenza y que en abril ya estaría controlado.

Fue hasta mediados de marzo cuando el presidente anunció medidas de distanciamiento y cierre de algunos locales, pero como aseguran varios expertos, la magnitud pudo haber sido mucho menor “si las autoridades hubiesen tomado esto en serio desde el comienzo”, como afirma Angela Rasmussen, de la Universidad de Columbia.

España

Después de Italia, España es el país que más casos registra en Europa con más de 100.000.

Son 3 mil personas menos tanto en casos, como en muertes, lo que diferencia a España de Italia. Sin embargo, las alarmantes cifras la posicionan como uno de los países más afectados por la pandemia.

El caso resulta ser similar al del país mediterráneo. La respuesta al brote fue lenta teniendo en cuenta lo temprano que se llegó a registrar su primer caso (el 31 de enero).

Basta con comparar a España con su vecino Portugal. Ambos países declararon alarma el 14 de marzo, pero en el momento en el que los lusos contaban con solo 78 contagios, los ibéricos ya tenían más de 6.000.

Reino Unido

Reino Unido ha adoptado diferentes medidas para dar respuesta al coronavirus desde que se detectó su primer caso el 31 de enero en el país.

La primera fue la del “blindaje”, dirigida a proteger a los más vulnerables. Sin embargo, a medida que el virus se extendió, con más de 6.000 casos confirmados, el primer ministro Boris Johnson tuvo que decretar el 23 de marzo restricciones de movimiento de al menos tres semanas.

Este miércoles, el país registra 29.000 casos y 2.300 muertes. Uno de los contagiados es el mismo Johnson.

Irán

El mismo día que Irán confirmó sus dos primeros casos de coronavirus, el 19 de febrero, se reportaron también las dos primeras muertes. Significa que el virus ya circulaba desde antes, lo que explica fácilmente los más de 47 mil casos y 3 mil muertes reportadas, convirtiendo a la república islámica en el país de Oriente Medio más afectado.

El aniversario de la revolución islámica el 11 de febrero, acompañado de manifestaciones y las elecciones parlamentarias celebradas el 22 de febrero, fueron eventos que propiciaron la rápida propagación de la enfermedad.

El viceministro de Irán, Iraj Harichi, había declarado en una rueda de prensa el 24 de febrero, que “las cuarentenas corresponden a la Edad de Piedra”. Sin embargo, un día después, se conoció que el funcionario dio positivo para coronavirus y fue aislado.

México

Desde el 28 de febrero, cuando se reportó el primer caso, México ha registrado más de 1.200 casos con 29 muertes.

Aunque su cifra no es tan alta comparada con otros países, llama la atención la lenta respuesta de su gobierno, liderado por Andrés Manuel López Obrador, quien hasta el 28 de marzo recomendó al país quedarse en casa, cuando días antes había sugerido salir y dar continuidad a las actividades del pueblo.

Los comentarios de López Obrador han sido altamente criticados por funcionarios y organizaciones, incluida Human Rights Watch, y se teme que su demora en reaccionar haya aumentado la propagación del virus.

Brasil

El presidente Jair Bolsonaro había llegado a catalogar al coronavirus como una “pequeña gripe” y durante mucho tiempo restó importancia a la magnitud del problema sanitario, negándose a emprender medidas de contención más estrictas, dando prioridad a la economía.

No fue sino hasta el 31 de marzo que Bolsonaro admitió que el coronavirus es “el mayor desafío de Brasil”, y evitó criticar una vez más las medidas de aislamiento. Eso sí, aclaró que la misión es “salvar vidas sin olvidarse de los empleos”.

Brasil registra 5.812 casos confirmados y 203 muertes.

Ecuador

Las cifras oficiales arrojan 2.302 casos y 93 muertes en Ecuador desde que se registró el primer contagio el 29 de febrero.

Sin embargo, los ciudadanos han denunciado con videos por redes sociales que probablemente los fallecidos sean muchos más, pues decenas murieron antes de que se les realizara la prueba de contagio.

El Gobierno ya anunció la construcción de una fosa común con capacidad para 300 cuerpos. Esteban Ortiz, especialista en Salud Pública, explicó al periódico colombiano El Tiempo que la rápida propagación del virus era resultado de una "pobre" vigilancia epidemiológica.

Ortiz también afirmó que “la mayoría de casos son importados".

"Se nos metieron un montón de pacientes por los aeropuertos, a la gente solo se le tomaba la temperatura y se iban para la casa, cuando debió establecerse un centro epidemiológico informativo y vigilado por la autoridad sanitaria”, explicó.


*Las cifras de muertes y contagios fueron tomadas de https://coronavirus.jhu.edu/map.htm

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