Análisis

Los escándalos de corrupción empañan el proceso de vacunación en América Latina

Las polémicas en Argentina, Perú, Brasil y Ecuador, en donde centenares de funcionarios del Gobierno recibieron la vacuna antes de tiempo, empiezan a replicarse fuera de la región.

Andrea Aguilar Córdoba   | 06.03.2021
Los escándalos de corrupción empañan el proceso de vacunación en América Latina Personal de la salud espera ser inoculado gracias a las vacunas CoviShield, donadas por India a Guatemala, en la ciudad de Guatemala, Guatemala, el 4 de marzo de 2021. (Luis Vargas - Agencia Anadolu)

CHILE

Por: Andrea Aguilar Córdoba

Lo que para algunos es el típico comportamiento de patrón de fundo instalado en la mentalidad de las clases gobernantes en América Latina, para otros es el simple reflejo de cómo actúan los seres humanos en momentos de escasez. Y es que la vacuna contra la COVID-19 se ha convertido para todos los países en un bien preciado, destinado a inmunizar a los más vulnerables, pero cuyo acceso ha sido monopolizado por los países con mayores recursos, mientras que los que están en vías de desarrollo, o que no tienen recursos para acceder al fármaco, están obligados a depender de mecanismos como Covax, que ha enfrentado retrasos y problemas de distribución.

“A nivel geopolítico lo vemos en los países más importantes que cerraron acuerdos preferenciales con laboratorios y tenemos que 10 países tienen el 80% de las órdenes de compra de vacunas. Si bien ese no es un fenómeno de corrupción, sí es uno de competencia fuerte por un bien escaso. Todo el mundo está funcionando como un vacunatorio preferencial”, asegura desde Buenos Aires el analista político Julio Burdman.

Argentina se ha constituido como uno de los más recientes ejemplos de “Vacunatorio VIP”, en donde intelectuales y periodistas revelaron que habían sido vacunados, por debajo de la mesa, lo que causó la renuncia del entonces ministro de Salud, Ginés González, y obligó al Gobierno de Alberto Fernández a publicar una cuestionada lista de quiénes habían recibido las dosis.

“En el caso del peronismo es más urticante porque es un partido más popular y ver estas actitudes de casta es chocante para buena parte del electorado. Hay que ver si la respuesta del Gobierno alcanza porque, rápidamente, salió a apagar el incendio, pero se puso a la defensiva. No sé si esa combinación es la óptima”, señala Burdman a la Agencia Anadolu.

Una actitud más coherente tomaron los políticos vinculados al “Vacunagate” de Perú, empezando por el expresidente Martín Vizcarra, quien empezó confesando que había participado en los ensayos clínicos de la vacuna para luego asumir directamente que había sido inoculado antes que el resto de sus conciudadanos, al igual de otras 400 personas entre las que figuraban empresarios, diplomáticos y hasta celebridades.

“Hay un proceso de deterioro institucional tan flagrante en Perú que ni siquiera se investiga lo que pasó. En el caso de las vacunas, las personas que negociaron la compra, incluyendo al presidente, recibieron prebendas del Gobierno chino”, asegura, desde Lima, el economista Carlos Adrianzen.

Para Adrianzen, decano de la Facultad de economía de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas, la corrupción burocrática de su país tiene como causas unas instituciones laxas, un aumento de tamaño del gasto público y el deterioro del grado de libertad económica y política.

Ver también: Obstáculos e inconsistencias que se han presentado en los planes de vacunación en Latinoamérica

Este tipo de retrocesos los conocen bien otros países de la región como Ecuador, que durante los últimos 15 años se ha estado debatiendo entre la modernización y el impulso a la economía que dejó una década de correísmo frente a la reducción de libertad de prensa y la concentración del poder en el Estado. Dichos factores han hecho que el combate a la pandemia se torne en un enfrentamiento entre los científicos y el gobierno de Lenín Moreno, también salpicado por el escándalo de la vacunación de los familiares del exministro de Salud, Juan Carlos Zevallos.

“Casos de corrupción han existido siempre, pero acá estamos hablando de la salud y de que se estaba beneficiando personas que no son vulnerables, desde ningún punto de vista, por ejemplo, la mamá del ministro que vive en un asilo 5 estrellas, o sus amigos”, señala desde Quito el médico de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador, Hugo Navarrete.

Navarrete destaca que más allá de esta polémica, que le costó el cargo a Zeballos, el hecho de que el Gobierno de Moreno no quiera recibir ayuda de privados para el tema de las vacunas y quiera limitarlo todo al sistema público también es un signo de corrupción.

“Es más caro no tener vacunas que tener que vender una a un precio racional. Incluso cuesta menos que una prueba de PCR. Pero como ese monstruo de corrupción que es el Estado aún nos lo impide legalmente, entraremos a una batalla mediática para que la universidades, que no tenemos fines de lucro, podamos acceder al recurso”, destacó el especialista.

En países como Brasil, el Congreso aprobó recientemente la posibilidad de que los privados compren las vacunas, pero estas deberán ser donadas al sistema público hasta que todo el personal sanitario esté vacunado. En el gigante del continente solo se ha vacunado con la primera dosis a 7,3 millones de personas, que se traduce en un 3,4% de su población, mientras que más de 2,2 millones ya han recibido ambas dosis.

Pero, en medio de este panorama de escasez, el presidente Jair Bolsonaro empleó fondos de emergencia para comprar medicamentos no autorizados y rechazó las ofertas de vacunas de los laboratorios que ya tenían vacunas aprobadas en otros países, mientras que en la golpeada región amazónica de Manaos, el alcalde David Almeida fue acusado de distribuir vacunas entre empresarios y políticos.

Los países de América Latina ocupan 7 de los 10 últimos lugares del ranking del Instituto Lowy que midió el desempeño de los países durante la pandemia, siendo Brasil el peor evaluado entre los 98 países analizados por el organismo australiano.

Sin embargo, este ranking no incluye a Venezuela, que según las cifras de Índice de Percepción de Corrupción de Transparencia Internacional es uno de los países con mayor corrupción a nivel mundial. Por eso a nadie le sorprendió que los hijos del presidente Nicolás Maduro hicieran parte de los 2.000 voluntarios en los que se probó la vacuna Sputnik V.

Tras los escándalos desatados en varios países de la región, empezaron a destaparse polémicas como la vacunación del expresidente Donald Trump, antes de dejar la Casa Blanca, y la vacuna anticipada de las infantas de España, Elena y Cristina en Emiratos Árabes Unidos, a donde el rey Juan Carlos I huyó para escapar del escándalo de corrupción que lo asechaba en su país.

“No es un tema latinoamericano, es un tema mundial. Es una tendencia humana a querer salvarse primero. Puede estar fallando en muchos gobiernos es esa cuestión de no darse cuenta que este caso era particularmente sensible. En el mundo el privilegio es la normalidad; lo anormal es cuando se distribuyen los bienes de manera equitativa”, concluye el doctor en Ciencias Políticas Julio Burdman.

*Las opiniones expresadas por el autor no necesariamente reflejan la posición de la Agencia Anadolu

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