Análisis

Las políticas de Trump debilitan a los reformadores pro occidente en Irán y fortalecen a los conservadores

El próximo 18 de junio de 2021 se celebrarán las elecciones presidenciales en Irán y el ala conservadora y ultraconservadora iraní se está fortaleciendo gracias a las sanciones estadounidenses contra el país de Oriente Medio.

Ahmet Dursun   | 19.10.2020
Las políticas de Trump debilitan a los reformadores pro occidente en Irán y fortalecen a los conservadores El presidente de Estados Unidos, Donald Trump. (Dildar Baykan - Agencia Anadolu)

Ankara

Por: Ahmet Dursun

La política de "máxima presión" instaurada por la administración estadounidense contra Irán ha debilitado al Gobierno del presidente Hasán Rohaní, (un defensor de las negociaciones con Occidente y del movimiento reformista iraní), pero ha impulsado el apoyo y surgimiento en Irán de políticos de origen militar y conservadores para las próximas elecciones presidenciales que se celebrarán en el país el próximo año.

La influencia de estos políticos conservadores y militaristas ha aumentado desde 2018, año en el que los problemas económicos en Irán comenzaron a profundizarse tras las sanciones estadounidenses contra el país de Oriente Medio.

La mayoría han concentrado su atención en las elecciones presidenciales estadounidenses de noviembre, para encontrar pistas sobre el futuro de las relaciones entre Irán y EEUU, pero también es importante el resultado de las elecciones presidenciales en Irán que se celebrarán el 18 de junio de 2021 debido a la gran cantidad de conservadores que se perfilan como candidatos.

El mandato del actual presidente iraní Hasán Rohaní, que inició su carrera presidencial en junio de 2013 con el apoyo de los movimientos reformistas, finalizará con las elecciones del 18 de junio de 2021. Rohaní fue uno de los artífices del Plan de Acción Integral Conjunto (PAEC), el acuerdo nuclear entre Irán y las potencias globales de 2015.

El acuerdo nuclear, el legado político de los reformistas y Rohaní

El acuerdo nuclear, rechazado por la administración del presidente estadounidense, Donald Trump, y los conservadores iraníes, es visto por Rohaní y los reformistas como un importante capital político que se utilizará para generar cambios positivos a favor del movimiento pro-occidente en Irán. Sin embargo, el acuerdo nuclear, está a punto de ser erradicado por los esfuerzos conjuntos de los conservadores en Estados Unidos e Irán.

La única ganancia que le ha generado el PAEC a Irán hasta el momento ha sido el levantamiento del embargo internacional de armas, que se implementó durante los últimos 13 años contra Irán y finalizó oficialmente este domingo 18 de octubre, a pesar de la oposición de Estados Unidos.

Según datos del Banco Central de Irán, la economía del país creció un 12,5% en 2016, año en el que entró en vigor el acuerdo nuclear, y en un 3,7% en 2017. Después de 2018, año en el que EEUU se retiró unilateralmente del PAEC e inició sus sanciones contra Irán, la economía comenzó a contraerse nuevamente.

Las promesas de Rohaní de fortalecer la economía iraní a través de la reconciliación nuclear fracasaron debido a las políticas de Trump, y las promesas de reforma en áreas sensibles como los derechos humanos, la libertad de expresión y la libertad de prensa en el país no se hicieron realidad debido a que las instituciones conservadoras del líder supremo iraní, el ayatolá Ali Jamenei, limitaron el Gobierno. El incumplimiento de las promesas disminuyó la fe de la gente en el Gobierno de Rohaní y los reformistas.

Los conservadores acusan a la administración de Rohaní de falta de gobernanza

Con el restablecimiento de las sanciones por parte de Estados Unidos contra Irán, los conservadores han fortalecido su discurso de que "Estados Unidos no es confiable y el acuerdo nuclear ha sido una estafa".

Los conservadores, en particular Mohammad Baqer Qalibaf, actual alcalde de la capital, Teherán, que se espera que se postule como candidato a las elecciones presidenciales, enfatizan que la fuente de los problemas económicos no son las sanciones, sino la falta de gobierno en la administración actual. Rohaní, por otro lado, sostiene que la carga de los problemas derivados de las sanciones, que él describe como "guerra económica", recae no solo en el Gobierno sino en todo el Estado.

Las políticas de Trump abrieron la puerta a nuevas crisis

En respuesta a las sanciones estadounidenses, el Gobierno de Rohaní tomó medidas como volver a utilizar centrifugadoras de enriquecimiento de uranio (que podrían usarse para fabricar armas nucleares), un movimiento que dañó las relaciones con Occidente. Estos pasos alejaron al Gobierno de la línea reformista.

La orden de Trump de asesinar al comandante de las Fuerzas Especiales Quds de Irán, Qasem Soleimani, el 3 de enero también proporcionó un entorno adecuado para el fortalecimiento de los conservadores en el país. Como resultado, las políticas adoptadas por el Gobierno de Rohani comenzaron a evaporarse con el tiempo.

Los conservadores también dominan el parlamento

Los conservadores han aprovechado el mal momento de la economía iraní y obtuvieron la mayoría en el parlamento, triunfando sobre los reformistas en las elecciones generales celebradas en febrero. Por lo tanto, los conservadores ahora dominan las instituciones críticas del Estado iraní, como el Consejo Constitucional, el poder judicial y la burocracia de seguridad.

Con todo esto, Irán se prepara para las elecciones presidenciales que se realizarán el próximo año y las condiciones actuales favorecen a los conservadores. Aunque los candidatos aún no están completamente definidos, pasan a primer plano políticos y conservadores de origen militar, cuya influencia ha aumentado desde 2018.

Como candidatos conservadores para las elecciones presidenciales del próximo año se contemplan nombres como el líder del poder judicial y miembro del partido Sociedad del Clero Combatiente, İbrahim Reisi Seyed, el exministro de Defensa y comandante de la Guardia Revolucionaria Hosein Dehqán; incluso el expresidente Mahmud Ahmedinejad, quien se desempeñó como presidente en Irán entre 2005 y 2013 y tiene aspiraciones a la campaña presidencial de 2021 aunque el clérigo iraní rechace sus intenciones.

La falta de esperanza entre los reformadores que aún no han desarrollado una estrategia para las elecciones se refleja en la retórica de los medios de comunicación pro reforma. En el artículo titulado "Reformas de despedida" publicado el 3 de septiembre en el sitio web pro reforma "Irán del siglo", se leyó: "La debilidad del Gobierno de Rohaní y su salida de la línea reformista en la práctica llevaron a la desaparición histórica y oficial del movimiento reformista".

Los conservadores critican la postura de paz de Rohaní con occidente

El pasado miércoles el presidente Rohaní afirmó durante un discurso ante el Consejo de Ministros, que “si los iraníes quieren la paz, él apoyaría tales iniciativas” y mencionó el ejemplo del tratado de paz del segundo imam de los chiitas, Hasan Ibn Alí, con Muawiyah ibn Abi Sufyán, el primer califa omeya. Esta declaración fue interpretada como un llamado al líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, para que permitiera las negociaciones con EEUU.

La reacción más fuerte del ala conservadora en el país contra la declaración de Rohaní provino del presidente de la Comisión de Política Exterior y Seguridad Nacional del Parlamento, Mujteba Zunnur.

A través de su cuenta de Twitter, Zunnur acusó a Ruhaní de "intentar justificar las negociaciones con Estados Unidos" y agregó, “la mayoría del pueblo iraní no aceptará nada más que su despido y castigo. El Guía de la Revolución (el ayatolá) debería darle una sentencia de muerte mil veces".

Zunnur también buscó el apoyo de los miembros del parlamento para que se iniciara una investigación para el despido de Rohaní. Los intentos de despedir al presidente de Irán fracasaron debido a la desaprobación del ayatolá Alí Jamenei, en julio. Se prevé que Jamenei, también se opondrá a los nuevos intentos de juicio político contra Rohaní.

Ver también: Irán afirma que terminó el embargo de armas impuesto en su contra por la ONU

El panorama actual y la crítica de los sectores conservadores contra Rohaní dan pistas de lo que podría pasar si un candidato conservador gana las elecciones presidenciales en Irán. En dado caso, las relaciones con Occidente se debilitarán aún más y la política de tensión con Estados Unidos continuará.

*Camilo Hernández contribuyó a la redacción de esta nota.

**Las opiniones expresadas en este artículo son propias del autor y no reflejan necesariamente la política editorial de la Agencia Anadolu.



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